Tortosa inicia mayo celebrando con devoción el triduo del Santo Cristo de la Purísima

El obispo Sergi presidió la segunda celebración del triduo
- El obispo de Tortosa, Mons. Sergi Gordo, y los sacerdotes Joan Guerola y Miguel Gasulla han presidido las Misas durante estas tres jornadas
- Cinta Fontanet ha recibido el nombramiento del cofrade mayor de la Cofradía del Santo Cristo de la Purísima
- Esta imagen barroca del Crucificado es muy venerada por los tortosinos y llegó a la ciudad en el siglo XVII, a instancias del obispo Veschi
(7-5-2026) La ciudad de Tortosa ha celebrado, como cada año, el triduo del Santo Cristo de la Purísima durante los tres primeros días de mayo. El Real Monasterio de la Purísima Concepción Victoria ha acogido las tres celebraciones presididas, respectivamente, por Mn. Joan Guerola, el obispo Sergi Gordo y Mn. Miguel Gasulla. La Confradía del Santo Cristo de la Purísima es la encargada de organizar estos actos devocionales en honor a la imagen barroca del Crucificado, realizada en el siglo XVII por el fraile franciscano Humile da Petralia Soprana. Este Cristo fue traído a Tortosa a instancias del obispo Giovanni Battista Veschi – impulsor de la fundación del monasterio – y es muy venerado por los tortosinos.

Los días 1, 2 y 3 de mayo, el triduo comenzó a las 19:00 horas con las oraciones e invocaciones a la Cruz. Acto seguido, se celebró la Eucaristía. El primer día, ofició la Misa Mn. Joan Guerola, vicario general de la Diócesis de Tortosa y prior de la Cofradía del Santo Cristo de la Purísima. «Jesús nos liberó de nuestros pecados con su sangre. Su sufrimiento no es abstracto y, al ver su cuerpo desfigurado por la Pasión, nos lleva a decir: “¡Cuánto nos ama el Señor!”. Y la respuesta debemos darla en nuestro actuar de cada día intentando ayudar a todos: los enfermos, los que viven solos, los jóvenes desencaminados, los ancianos, etc.», expresó el sacerdote en la homilía.

Al día siguiente, 2 de mayo, presidió la Eucaristía el obispo de Tortosa, Mons. Sergi Gordo, y concelebró Mn. Joan Guerola. «Jesús ha dado la vida por nosotros estando clavado en la Cruz – predicó el obispo – pero esta Cruz ha de ser para nosotros como un imán que nos atrae a ella. Hoy nos dejamos cautivar por el Santo Cristo de la Purísima».

Cinta Fontanet jurando el cargo de cofrade mayor
El prelado señaló que para los cristianos la Cruz es un recordatorio del gran sufrimiento de Jesús y que «con nuestro sufrimiento aceptamos la Cruz de Jesús». En el marco de la celebración, Cinta Fontanet recibió el nombramiento de cofrade mayor de la Cofradía del Santo Cristo de la Purísima, prometiendo y jurando asumir con humildad y sentido de servicio el cargo que se le había confiado.
Cierre del triduo
El rector de la parroquia de San Antonio de Padua de Roquetes, Mn. Miguel Gasulla, fue el encargado de presidir la última celebración del triduo, en la que concelebró nuevamente Mn. Joan Guerola. El párroco de Roquetes – que también fue prior de la Cofradía del Santo Cristo de la Purísima hace algunos años – comentó que cuando llegó a Tortosa se enteró de que había un Cristo milagroso. «Este Cristo es el que estos días estamos honrando con la celebración del triduo. A veces, cuando un niño entra en la iglesia y mira la cruz, puede hacer la pregunta: “¿Y este quién es?”. La respuesta es clara: es Jesucristo, el Hijo de Dios, el Rey del mundo», afirmó.

Al final de la celebración, Mn. Joan Guerola manifestó su agradecimiento a las monjas concepcionistas franciscanas (que habitaron el monasterio hasta 2007), a la Confradía del Santo Cristo y a todos los fieles que participaron en el triduo. Como en las dos jornadas anteriores, la Misa terminó con la veneración de la reliquia y el canto de los gozos al Santo Cristo de la Purísima.
Ma Joana Querol-MCS Obispado

Capilla del San Cristo de la Purísima


























