Tercera cápsula formativa

El pasado 10 de marzo tuvo lugar una interesante charla impartida por el experto en comunicación Pau Font, empezó poniendo sobre la mesa muchas de esas cuestiones que los que “trabajamos” con jóvenes nos planteamos en muchas ocasiones ¿Dónde están? ¿Cómo llegamos hasta ellos? ¿Por qué no somos capaces de atraerlos? … Tras dejar claro que los jóvenes de hoy no distan mucho en cuanto a inquietudes, dudas, rebeldía… a los de otras épocas, si dejó constancia, sin embargo, que la realidad, social, ambiental y cultural que les envuelve ha ido variando a través del tiempo, es por eso que quizás los métodos y la forma de comunicarnos con ellos tenga también que evolucionar.

Como el ponente expuso, tenemos “el mejor guión pero hacemos malas películas”, por interesante que sea el mensaje si lo transmitimos en un lugar en el que ellos no están y en un idioma que ellos no entienden, es complicado que lo escuchen, que les llegue y que por lo trato les atraiga .

Pero…¿Dónde los buscamos?, es obvio que no podemos esperar que sean ellos los que acudan a nosotros, en muchos casos, porque ni tan siquiera conocen aquello que les ofrecemos, así que deberemos perder el miedo a ir a buscarles allí donde ellos están, echar las redes en las redes (sociales) e intentar pescar en el lugar en el que hay “peces”, porque es muy complicado pescar allí donde no los hay .

En este sentido se nos llama a ser valientes, a tener iniciativa, a salir de nuestra zona de confort, para adentrarnos en un mundo que a muchos nos es desconocido y que quizás ellos, los jóvenes, controlan mejor que nosotros, pero que será necesario si queremos llegar hasta ellos.

Pero no podemos adentrarnos en el mundo de los jóvenes, sin contar con los jóvenes, quizás esto nos haga perder un poco el control… pero parece necesario… pongamos nosotros el contenido, la esencia, el mensaje y dejemos que ellos nos enseñen la forma en la que transmitirlo… aprendamos de ellos, para llegar hasta ellos y hacer a la vez que ellos aprendan de nosotros. Aprender para poder enseñar.

Llegados a este punto podríamos concluir con un hecho y dos caminos.

El hecho es que el mensaje de Jesucristo es el mejor mensaje que podemos transmitir y que si no lo hacemos nosotros, la Iglesia, nadie lo hará por nosotros.

A partir de ahí dos caminos, uno conservador, con los métodos que conocemos y nos sentimos cómodos, aunque no lleguemos a los más jóvenes, otro innovador y atrevido, con métodos que a veces se nos escaparán, pero que pueden ayudarnos a acercarnos más al mundo actual…

Y quizás sea posible, incluso, una tercera vía en la que combinemos aquello que conocemos con nuevos métodos, de tal manera que intentemos llegar a todos… de cualquier forma el ilusionarnos y enamorarnos cada día del mensaje de Jesús, nos tiene que ayudar a tener iniciativa y a hacer una Iglesia más integradora en la que todos nos sintamos participes y en la que podamos aportar nuestro granito de arena.

Mara Iborra Martinez

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