La Delegación de Misiones y el comercio tortosino celebran la fiesta de su patrón, Sant Francesc Gil de Federich

- La capilla de la Virgen María de la Cinta ha acogido la Eucaristía en honor a este santo y mártir de Tortosa, el domingo 25 de enero.
- Casi 200 personas han participado en la cena solidaria organizada en el Seminario, a beneficio de Cáritas Interparroquial de Tortosa.
- «Cuando leemos libros de santos, surge de nuestro corazón la pregunta: ¿por qué ellos sí y yo no? ha expresado Mn. Pascual Centelles
(2026-1-26) La Asociación Sant Francesc Gil de Federich — de los comerciantes de Tortosa — y la Delegación Diocesana de Misiones han celebrado de manera conjunta el día 25 de enero la fiesta en honor de su patrón. Este santo de Tortosa evangelizó a Filipinas y Tonkin, la actual Vietnam. Fue encarcelado y en el año 1745 lo decapitaron en Hanoi. El año 1988 fue canonizado por el Papa San Juan Pablo II.
Se organizaron algunos actos en honor del Santo, entre los cuales destaca una cena solidaria en el comedor del Seminario, la noche del viernes 23 de enero. Casi 200 personas participaron en esta iniciativa a beneficio de Cáritas Interparroquial de Tortosa. Aquellos que no pudieron asistir, pero deseaban colaborar, se acogieron a la «Fila 0», expresando su agradecimiento a la Asociación Sant Francesc Gil de Federich, liderada por su presidente, el Sr. Joan Otero. Al final de la cena hicieron una larga sobremesa, mientras actuaba la Tuna Folk.

El sábado 24 de enero al mediodía, los miembros de la Asociación repartieron coquetas por el Mercado y por las calles y tiendas del centro de Tortosa, acompañados por la Reina de las Fiestas de la Cinta, Judit Albacar.
Misa en la capilla de la Cinta
El domingo, 25 de enero, a las 11.00 horas, Mn. Pascual Centelles, rector de la parroquia del San Cristo de la Catedral, celebró la Eucaristía en la capilla de la Virgen María de la Cinta. Los cantos estuvieron a cargo de la Coral de la parroquia del Roser. Asistieron miembros de la Delegación Diocesana de Misiones, las autoridades de la ciudad y los integrantes de la Real Archicofradía y de la Corte de Honor de la Virgen María de la Cinta. Se inició la celebración con el canto de entrada: «Oh mártires de Cristo». Un miembro de la Delegación Diocesana de Misiones hizo la primera lectura del libro del profeta Isaías (Is, 23b-9,3): «…En Galilea de los paganos, el pueblo que avanzaba en la oscuridad ha visto una gran luz…».
Un cantante de la Coral de la parroquia del Roser cantó el Salmo responsorial 26: «El Señor me ilumina y me salva». La segunda lectura de la carta de san Pablo a los cristianos de Corintio (1Co 1, 10-13.17) la proclamó un miembro de la Archicofradía de la Virgen María de la Cinta: «Hermanos (…) os pido que vayáis de acuerdo y no haya divisiones entre vosotros; estad bien unidos en una sola manera de pensar…». Después de cantar «Aleluya», Mn. Pascual Centelles proclamó el Evangelio según san Mateo (Mt 4, 12-23).

A continuación, inició la homilía diciendo que era motivo de gozo celebrar juntos la fiesta de San Francesc Gil de Federich, patrón del comercio de Tortosa y de las misiones. «Cuando leemos libros de santos, surge de nuestro corazón la pregunta: ¿por qué ellos sí y yo no? Todo cristiano se manifiesta en amar y conocer a Jesús y ayudar a que los otros también lo conozcan y lo amen, porque es imposible amar a Jesús y no propagar este amor. Hay que tener muy presente la frase: “Antes morir que pecar”. Ojalá pudiéramos nosotros aplicarnos estas palabras. Tenemos que ser luz en nuestra conducta, siendo testimonios de Cristo Resucitado», expresó el rector.
Las oraciones fueron a cargo de un miembro de la Corte de Honor de la Virgen María de la Cinta. En el ofertorio la Coral cantó «Y si vivimos». El canto de comunión fue: «Yo soy el pan de vida» y el de acción de gracias: «Ustedes sois Señor, mi fortaleza». I tras la bendición final, «El Himno de la Virgen María del Cinto».
Reunión de la Delegación de Misiones
Los miembros de la Delegación de Misiones se desplazaron hasta la Casa de la Espiritualidad San Enric d’Ossó, para continuar la jornada de trabajo. Allí se reunieron para terminar antes del almuerzo de hermandad programado para las 13.30 h. A las 15.30 horas, habiendo comido, se inició la reunión presidida por Mn. Josep Blasco, vicario general de Pastoral. Tras la plegaría, Mn. Blasco habló de las misiones. Explicó qué es una pastoral «ad gentes» y que el trabajo de los misioneros se basa en el amor de Dios, sabiendo que solo en Él encontramos la fuerza. También pidió la intercesión de Sant Francesc Gil de Federich.

Además, Mn. Blasco comentó qué es la Delegación de Misiones y destacó que el delegado Mn. Toni Borràs no podía estar presente en la reunión por motivos de salud. «Cada vez comprobamos que en las parroquias la colaboración de los laicos es más necesaria y tenemos que estar dispuestos a asumir nuevas responsabilidades, ya que los sacerdotes necesitan ayuda para llevar a cabo su misión pastoral. Son muchas las actividades de las parroquias y de la Diócesi, y los presbíteros no pueden llegar a todo, pero, estamos avanzando y tenemos puesta la esperanza en el Señor caminando todos juntos hacia una Iglesia sinodal», manifestó.
Acto seguido el administrador Sr. Manel Segura, trató el tema de la Economía y se repartió el estado de cuentas de manera muy detallada, con los ingresos que se han recaudado y los gastos que ha habido. También se abordaron tareas de la Delegación de Misiones y como llevarlas a cabo, habiendo muerto de manera inesperada la gran colaboradora de la Delegación, nuestra querida Manolita Folqué.
Con el deseo de seguir trabajando por las misiones y por nuestros misioneros, los participantes acordamos que el Sr. Eduard Blasco se haría cargo de coordinar la Delegación de Misiones como subdelegado, mientras el delegado Mn. Antoni Borràs recupera la salud.
Maria Joana Querol Beltrán (Secretaria de la Delegación de Misiones) y Joan Otero (presidente de la Asociación Sant Francesc Gil de Federich)













