La Compañía de Santa Teresa abre los actos de su 150.º aniversario con la fiesta de Sant Enric d’Ossó

El obispo Sergi Gordo ha presidio la Misa, que ha sido concelebrada por un considerable grupo de presbíteros.
- La Casa de Espiritualidad de las Teresianas, en Jesús, ha acogido la celebración de una solemne Eucaristía la víspera de la festividad del fundador
- Esta cita ha reunido a autoridades, fieles y miembros de la familia teresiana, que han acompañado a las hermanas en esta efeméride.
- “Tenemos el deseo de saber responder a los retos de la sociedad de hoy tal como hizo San Enric en su tiempo” afirma la Hermana Cristina Martínez
(2026-1-27) La Compañía de Santa Teresa de Jesús ha iniciado los actos conmemorativos por los 150 años de su nacimiento con la celebración de la fiesta de su fundador, San Enric d’Ossó i Cervelló. El 26 de enero, la Casa de Espiritualidad de las Teresianas, en Jesús, ha acogido la celebración de una solemne Eucaristía coincidiendo con la víspera de la festividad del santo.
El obispo de Tortosa, monseñor Sergi Gordo, ha presidido la Eucaristía, que ha sido concelebrada por un grupo considerable de presbíteros. También han estado presentes las autoridades municipales de Jesús i Tortosa, así como un grupo de seminaristas del Seminario Mayor interdiocesano de Catalunya, que está realizando ejercicios espirituales en la Casa de las Teresianas. Juntamente con fieles, profesores y alumnos del Colegio Teresia, han acompañado a las hermanas en la celebración de esta efeméride.
Memoria agradecida
La hermana Cristina Martínez, superiora de la comunidad de las Teresianas de Jesús, ha dado la bienvenida a los asistentes. “Hoy es un día para celebrar y dar las gracias. La fundación de la Compañía de Santa Teresa es fruto del carisma que Dios regaló a San Enric d’Ossó y que el acogió. Un carisma que nosotros, las hermanas, encarnamos, juntamente con muchas personas que forman parte de la familia teresiana”, ha recalcado la religiosa.
La superiora de las teresianas ha definido la conmemoración de esta data como “memorio agradecida”: “Recordamos a todas las teresianas que empezaron la Compañía de Santa Teresa. Empezaron con nada y, con el tiempo, lucharon y avanzaron para que llegáramos aquí”. A més, ha destacado la presencia de la congregación a tres continentes y el gran número de alumnos que hay en sus colegios. “Tenemos el deseo de saber responder a retos de la sociedad de hoy tal como hizo San Enric en su tiempo”, ha afirmado la hermana Cristina.
Un mensaje vigente
En la homilía, el obispo Sergi ha puesto énfasis en la vigencia del testimonio de San Enric d’Ossó: “Este santo no empezó su misión con un plan de despacho y una institución definida. Esto nos recuerda que no solamente hemos de ver las dificultades, también hemos de detectar las oportunidades. Tampoco podemos idealizar el pasado. Antiguamente, había tantos problemas como ahora o más. San Enric d’Ossó no se quedó parado. Hoy miramos atrás con gratitud y ponemos el mañana en manos de Dios, con esperanza”.
El obispo de Tortosa ha elogiado la “inmensa tarea educativa, evangelizadora y misionera” llevada a cabo por las hermanas teresianas con una gran fidelidad al espíritu fundacional. “A través de la escuela, de acompañamiento personal y del testimonio de vida, han ayudado a generaciones enteras a descubrir el valor de la persona, el sentido de la vida y la presencia amorosa de Dios. San Enric tenía una visión muy clara del sentido profundo de esta tarea cuando decía que hacía falta educar a los jóvenes para que fueran “buenos y felices”, ha expresado Mons. Sergi Gordo.
Después de la Missa, los fieles han podido venerar las reliquias de San Enric d’Ossó, cuyos restos descansan en la capilla del Centro de Espiritualidad de las Teresianas. Las personas interesadas en profundizar en la figura de este santo y en la historia de la fundación de la Compañía de Santa Teresa, pueden encontrar más información en el siguiente enlace: https://150.stjteresianas.org/ca/.
MCS del Obispado de Tortosa



























