La acción ante las crisis ambientales: Una oportunidad para profundizar nuestra fe
El sábado 29 de noviembre, a las 9.30 h. se celebró en la Casa de Espiritualidad de las Teresianas la Jornada Laudato Si. Después de la acogida, fuimos obsequiados con un almuerzo ecológico y a continuación hicimos la plegaria. Quiero empezar citando las palabras que nos dieron con motivo de la celebración diocesana del TIEMPO DE LA CREACIÓN: Ante las crisis ambientales como la contaminación, la pérdida de biodiversidad, el cambio climático y otros que afectan todos los países, la Encíclica Laudato Si del Papa Francisco, que desde una base científica y teológica, es el mejor documento de ecología integral publicado en todo el mundo, nos invita a vivir una conversión ecológica profunda que nace de la fe y se traduce en una acción individual y social. A partir de la publicación de la Encíclica el año 2015, nació el movimiento católico internacional Movimiento Laudato Si, (Católicos por nuestra Casa Común), formado por centenares de organizaciones con el objetivo de unir a todo el mundo en la oración y la acción contra las emergencias climáticas y ambientales.
El Sr. Obispo, Mons. Sergi Gordo Rodríguez, nos saludó y dio gracias a Dios para poder celebrar esta jornada promovida por el Papa León XIV, la cual la iniciamos con la “Plegaria por nuestra tierra” y con el canto: “Alabado seáis, oh, Señor nuestro”. A continuación, el Sr. Pere Quintana, quien trabaja en el Observatorio del Ebro, contextualizó la realidad de nuestras tierras a lo largo de los años 2018, 2019, 2020, 2021 que tuvimos los fuertes chaparrones de Alcanar, el 2022 a las Tierras del Ebro, el 2023 en Alcanar y Santa Bárbara y el 2025 el incendio en Pauls que destruyó tierras de cultivo. También algunos pueblos de la comarca del Montsià se han ahogado algunas veces a lo largo de estos años. Los cristianos conocemos el amor de la creación y debemos tener cura ahora y en el futuro. También nos dirigió unas palabras el Sr. Josep Lluis Llor, miembro del movimiento Laudato Si. Manifestó que vivimos en un mundo con mucha angustia, tensión y de manera muy acelerada y como necesitamos ir a buenas fuentes de la Iglesia.
El obispo Sergi nos presentó al conferenciante. El P. Eduardo Agosta Screl, argentino, carmelita y científico del clima, miembro del Departamento de Ecología Integral, CEE. Agradeció quienes habían organizado este acontecimiento y los obispos de la CEE, quienes tuvieron esta iniciativa a partir de julio de 2024. Nos habló del tema: «La acción ante las crisis ambientales: una oportunidad para profundizar nuestra fe» Nos dijo que le gustó el título del tema y que a partir de ahora se incluirá Tortosa en la Pastoral de la Ecología Integral. Desarrolló la exposición en su lengua, el castellano.
Dividió el tema en cuatro apartados y lo trató con mucha pedagogía. Resultó una lección magistral.
- Leyes físicas del clima planetario. El sol, fuente principal de energía para el sistema climático.
– El orden de la creación: El delicado equilibrio de nuestra casa común
– La atmósfera es la envoltura gaseosa que rodea la tierra y parte central del sistema climático
– Receta de un clima: a) Diferencia de energía; b) Rotación de la tierra; c) Balance de energía.
- Razones científicas del porqué hablamos del cambio climático
– La Ruptura: Nuestro planeta está acumulando calor
– La causa de nuestro desequilibrio son nuestras emisiones
– Hemos roto un equilibrio de 800.000 años. Consecuencia: Calentamiento global sin precedentes
– Se nos acaba el tiempo para mantenernos por debajo de 1.5ºC
– Calentamiento inducido humano
– El Acuerdo de París. El cambio climático uno de los límites planetarios para la vida en la tierra.
- Marco conceptual de los límites planetarios
– Impacto del clima en la sostenibilidad de la toda en la tierra
– El concepto de límites planetarios de la sostenibilidad
– El cambio climático es parte de una crisis ecológica global.
- Respuesta desde la fe. Enseñanza Social de la Iglesia. Los signos del lugar
– Una luz para nuestros tiempos. La respuesta desde la fe. Brindando esperanza. Papa León XIV
– El corazón de la respuesta: ¿Qué es la Ecología Integral?: a) Paradigma de justicia ambiental;
- b) Inseparable del bien común; c) Escuchar el doble grito; c) Interdependencia fundamental;
- d) Raíz humana y espiritual.
– Dimensiones de la Ecología Integral: Dimensión Inmanente y dimensión Trascendente.
– El inicio del camino: Un método para la acción pastoral: Ver, juzgar y actuar
– El viaje interior: Hacia una verdadera Conversión Ecológica
– El camino que debemos andar: Acción personal y comunitaria.
La Enseñanza Social de la Iglesia nos ofrece una sabiduría atemporal: Para saber interpretar los
2signos de los tiempos y encontrar un camino a seguir. Nos hemos olvidado del Creador y el olvido de Dios nos ha traído al olvido de las personas y el olvido a ver la bondad de las criaturas. “La Ecología Integral se nutre de las relaciones con Dios, con los demás, con la naturaleza y con nosotros mismos” (Papa León XIV).
Y tal como estaba previsto, al final se abrió un turno de palabras con la intervención de algunos participantes de la jornada. Resultó muy enriquecedor.
A continuación, pasamos a la Capilla para celebrar la Eucaristía. Presidió el Sr. Obispo y concelebraron Mn. Joan Guerola, Mn. Carlos Castán y el carmelita P. Eduarto Agosta; ayudí como acólito el seminarista Ferrán Almendros. Mn. Josep Blasco se encargó de la parte musical, junto con el seminarista Josep Ma Piñol. Se inició la celebración con el canto «Bendecido seas, oh, Señor». El Obispo Sergi dijo que se ofrecía la Misa por la cura de la natura. El seminarista Ferrán proclamó la primera lectura de la profecía de Daniel (Dn 7, 15-7) y el Salmo responsorial: «Cantadle alabanzas por siempre jamás». Después de cantar «Aleluya», Mn. Carlos Castán proclamó el Evangelio según San Lucas (Lc 21, 24-36).
HOMILÍA
El Sr. Obispo hizo la homilía en castellano, para que todo el mundo pudiera entenderla.
Queridos hermanos y hermanas:
Esta tarde, con el rezo litúrgico de vísperas y en las misas vespertinas, comenzamos un nuevo Adviento. Vida con esperanza, para aprender a leer nuestra historia con los ojos de Dios. Adviento es un tiempo para ponerse en pie por dentro, para renovar el deseo, para creer que Dios viene —no de manera abstracta—, sino a nuestra vida concreta, a nuestras heridas, a nuestros anhelos, a nuestro mundo herido.
Y este año comenzamos el Adviento dentro de la Jornada diocesana del Tiempo de la Creación. Hoy rezamos, reflexionamos y convivimos, en un clima sinodal, para reconocer la responsabilidad que tenemos en el cuidado de la casa común. Lo hacemos sabiendo que hablar de ecología, es hablar de fe, de seguimiento, de Evangelio.
- En el Evangelio Jesús nos invita a levantar la cabeza, a no dejarnos hundir por lo que pasa. Adviento es un tiempo para mirar el mundo —con sus luces y sombras— con esperanza, con la certeza de que Dios no se desentiende, sino que viene a habitar en medio de su pueblo. Y precisamente por eso podemos afrontar los desafíos de nuestro tiempo, no desde el miedo, sino desde la confianza.
- El Papa León XIV: la crisis ecológica es una crisis espiritual y exige sanar un triple vínculo. En su reciente homilía sobre la custodia de la creación, el Papa León XIV nos ofreció una clave extraordinaria para entender este tiempo que vivimos: la crisis ecológica no es solamente una crisis ambiental; es, ante todo, una crisis espiritual. Dice el Santo Padre: un corazón humano desorientado, que ha olvidado que la creación es un don; que la tierra es hermana y no objeto; que la vida es sagrada y no mercancía. El Papa explicó que la herida ecológica es la consecuencia de otras heridas más profundas: la ruptura de tres vínculos fundamentales que sostienen la vida:
- a) El vínculo con Dios
Cuando dejamos de ver la creación como obra de sus manos, cuando perdemos la gratitud, cuando vivimos como si todo dependiera solo de nosotros, sin alabar, sin agradecer, sin contemplar.
- b) El vínculo con los hermanos
Cuando la vida se vuelve individualista, cuando nos encerramos en nuestro propio bienestar, cuando los pobres —que son los más afectados por el deterioro ambiental— quedan fuera de nuestra mirada.
- c) El vínculo con la creación
Cuando tratamos la tierra como si fuera un recurso ilimitado, olvidando que es casa común, herencia compartida, y expresión de la ternura de Dios.
El Papa León XIV afirma que la conversión que necesitamos hoy es una conversión integral, capaz de sanar de verdad estos tres vínculos.
– No basta cambiar hábitos externos si no permitimos que Dios nos cambie el corazón.
– No basta reciclar si no aprendemos a agradecer
– No basta reducir el consumo si no cultivamos relaciones fraternas
– No basta proteger la naturaleza si no buscamos reconciliarnos con Dios.
Por eso el Santo Padre insistía en una frase central: “Para cuidar la tierra necesitamos antes dejarnos cuidar por Dios”
– Solo quien se deja amar por Dios puede amar de verdad lo que Él ha creado.
– Solo quien se siente perdonado puede reconciliarse con los demás.
– Solo quien contempla puede custodiar.
El Adviento tiene una fuerza especial: es el tiempo en el que volvemos al origen, volvemos a lo esencial, aprendemos de nuevo a esperar, a escuchar, a detenernos, a contemplar. Adviento es el tiempo de la mirada sanada, y sin mirada sanada no hay conversión ecológica auténtica.
- La creación no es un escenario: es un hermano que sufre. A veces pensamos en la naturaleza como un paisaje, como algo bonito; pero para la fe cristiana es mucho más que eso: es un hermano herido. El Papa León XIV recordaba que “el primer Evangelio es la creación misma”. En ella Dios ha dejado huellas de su belleza, de su sabiduría, de su ternura. Pero este Evangelio está hoy dañado, y su herida nos interpela.
Laudato si’ nos enseña que “todo está relacionado”: el grito de la tierra es también el grito de los pobres. El daño ambiental se convierte siempre en daño social.
– Cuando cuidamos la creación, estamos practicando la caridad.
– Cuando defendemos la vida, proclamamos el Evangelio.
– Cuando consumimos con responsabilidad, actuamos por justicia
– Cuando protegemos la biodiversidad, honramos al Creador.
- Una Iglesia diocesana que quiere vivir una conversión compartida. Hoy, reunidos en esta Casa de Espiritualidad, queremos renovar nuestro compromiso con una conversión que sea a la vez personal, comunitaria y pastoral.
– Conversión personal: revisar nuestros hábitos y consumo, nuestra relación con la belleza.
– Conversión comunitaria: parroquias más sobrias, más atentas, más fraternas.
– Conversión pastoral: educar en la gratitud, en la responsabilidad y en la justicia.
La Iglesia de Tortosa quiere caminar en esta dirección: una Iglesia que escucha, que cuida, que crea futuro, que siembra esperanza.
- Conclusión y oración final (Laudato si’)
Queridos hermanos y hermanas, al comenzar este Adviento y en esta Jornada del Tiempo de la Creación, hemos contemplado la llamada del Evangelio a levantar la cabeza, y la invitación del Papa León XIV a sanar el triple vínculo con Dios, con los hermanos y con la creación. Por eso, para concluir esta homilía, os invito a rezar juntos con las palabras que la Iglesia nos ofrece en Laudato si’. Es una oración que recoge todo lo que deseamos vivir en este tiempo: la alabanza, la conversión, la responsabilidad, la fraternidad, la contemplación y la esperanza. Hagámosla nuestra con corazón humilde y disponible. La rezamos lentamente, dejando que Dios renueve nuestra mirada y nuestra vida.
Y terminamos con la «Plegaria por nuestra tierra»
En el ofertorio cantamos: «Alabado seáis, oh, Señor nuestro». Y el canto de comunión fue: «Hazme Señor instrumento de tú paz». Después de la acción de gracias por la comunión, el Sr. Obispo nos dirigió unas palabras: Es el primer día que celebramos la Misa para dar gracias a Dios por la Creación. Han concelebrado Mn. Joan Guerola, Viario General y Mn. Josep Blasco, Vicario General de Pastoral y los dos coordinan la tarea pastoral y forman parte de la Curia. El día 13 de diciembre celebraremos el Receso Diocesano de Adviento, aquí en la Casa de Espiritualidad de las Teresianas. El día 28 de diciembre, a las 18 horas y a la Catedral, será la clausura del Año del Jubileo que se abrió la nochebuena. Nos dio gracias a todos por la participación en este acto que acabamos de celebrar «Tiempo de la Creación» y nos dio la solemne bendición final. Nos despedimos con el canto a la Virgen María: «Cuántas cosas en la vida que parecen llenarlo todo».
Con alegría y acción de gracias por la celebración, nos despedimos dispuestos a prepararnos lo mejor posible durante este tiempo de Adviento, esperando con joya la celebración del nacimiento del Hijo de Dios.
Maria Joana Querol Beltrán












