Historia de nuestra diócesis

La diócesis de Tortosa, data al menos del siglo IV y es sufragánea de la Arquidiócesis Metropolitana de Tarragona.

Tiene una superficie de 6.450 km2 que pertenecen a las comarcas del Bajo Ebro, el Bajo Maestrazgo, el Montsià, la Ribera de Ebro, la Tierra Alta, y parte de las comarcas del Alto Maestrazgo, el Baix Camp, los Puertos de Tortosa y Beceite y el Priorato, con 276.625 habitantes, según datos del INE de 2019.

La diócesis tortosina limita al norte con la diócesis de Lérida, por levante con la Arquidiócesis de Tarragona y el mar Mediterráneo, por poniente con la Arquidiócesis de Zaragoza y la diócesis de Teruel, y al sur con la diócesis de Sogorbe-Castellón.

La Iglesia Catedral ostenta el título de Basílica. El absis exterior, la girola con el doble deambulatorio, el presbiterio y las tres naves destacan claramente por su estilo gótico elegante, refinado y técnicamente atrevido. El obispo Arnau de Llordat, colocó solemnemente la primera piedra en el centro del absis el 21 de mayo de 1347. El obispo morellano Gaspar de Munter consagró la Catedral gótica el año 1597. Se calcula que su construcción –tal como la conocemos hoy- duró 412 años.

Los obispos de Tortosa tienen el privilegio de usar solideo encarnado, cardenalicio, concedido por el papa Adriano VI, que fué obispo de esta diócesis (1516-1522). El número total de obispos de los que se tiene noticia es de 89.

La diócesis está dividida en tres zonas pastorales: Norte, Centro y Sur, con 7 arziprestazgos. Tiene 141 parroquias, todas territoriales.

Viven en ella 2 comunidades religioses masculinas y 1 Instituto de Vida Secular, masculino. Las comunidades religiosas femeninas son 26: 10 de vida contemplativa y 16 de vida activa.

Episcopologio

Obispos de la Diócesis de Tortosa

San Ruf

San Ruf, hijo de Simón de Cirene, ¿primer obispo de Tortosa? No tiene fundamento histórico. Es una creencia basada en cronicones falsos a partir del culto recibido a San Ruf, al haberse establecido, desde el siglo XII, la vida canónica regular de los canónigos agustinianos venidos de Aviñón, con Gaufred como primer obispo de Tortosa después de la reconquista cristiana. En Aviñón sí hubo un obispo llamado «San Ruf»

Liriòs, 364-399

Heros, 400

A parte de San Ruf, hasta el siglo IV, no hay noticias de obispos en Tortosa. Sobre Liriòs sólo hay conjeturas. Sobre Heros, citado por Martorell en «Historia de Tortosa» quizá que lo fue a inicios del siglo V, asistiendo a un concilio de Zaragoza el año 400.

Urs, 516-525

Urs es el primer obispo de Tortosa con nota histórica documentada. Firmó el acta de su participación en el concilio provincial tarraconense del 516. Por tatno, podemos decir que la serie de obispos tortosinos documentados se inició a principios del siglo VI.

Asellus (Assel), 525-546

Aparece en las actas del Concilio de Barcelona de 540.

Maurili (Morelló), 546-580

Asistió al Concilio de Lleida del año 546 y firmó las actas.

Julià, 580-599

Fue desterrado por el rei Leovigildo por rechazar el arrianismo. Asistió al Concilio III de Toledo de 589 en el que Recaredo aceptó la fe católica.

Froïscle (arriano), 589-599

Nombrado en lugar de Julián, Froïscle abjuró de la fe arriana en el III Concilio de Toledo. Los dos obispos (Julián y Froïscle) convivieron pacíficamente colaborando personalmente. Los dos firman las actas del Concilio de Barcelona del año 599.

Entre los años 599-634 falta documentación. Rufí, 614 ?

Tras el III Concilio de Toledo, en las iglesias que tenían dos obispos, uno católico y el otro convertido del arrianismo, éste entraba a presidir la diócesis después de la muerte del primero.

Joan, 634-638

Asistió a los Concilios de Toledo: IV (633) V (636) VI (638).

Afrila, 653-683

Asistió a los Concilios de Toledo: VIII (653) IX (655) X (656).

Cecili, 683-688/90

Asistió a los Concilios de Toledo: XIII (683) XV (688).

Joan Involat, 693-715

Asistió al Concilio de Toledo: XVI (693).

DOMINACIÓN ÁRABE (716-1148)

Patern, 18-11-1058

Patern es el único obispo del que tenemos noticias durante la dominación árabe. Asistió a la consagración de la catedral románica de Barcelona el 18-11-1058.

Arzobispos de Tarragona (Tortosa sin obispo propio)

La diócesis de Tortosa era sufragánea de la sede metropolitana de Tortosa. A partir de 1118, el Papa Gelasio II encomendó a San Olegario, y después a Bernat Tort, Arzobispos de Tarragona, el cuidado pastoral y la restauración de la diócesis de Tortosa hasta la efectiva normalización y toma de posesión de un nuevo obispo propio.

Gaufred de Aviñón, 1151-1165

Gaufred, es el primer obispo residencial propio de Tortosa, después de la reconquista de la ciudad el 31-12-1148 por el conde Ramon Berenguer IV. Provenía de la canónica agustiniana de San Rufo de Aviñón, de donde era abad. Fue consagrado obispo por Bernat Tort el día 5-VIII-1151. Durante 20 años (1158-1178) se construyó la nueva catedral románica.

Ponç de Monells, 1165-1193

La noche del 24 al 25 de marzo de 1179, cuatro meses después de la consagración de la catedral románica dedicada a Santa María (28-11-1178) en el lugar en el que antes había estado la mezquita, al pie de la Suda, tuvo lugar el prodigio de la bajada de Nuestra Señora y la entrega de la Santa Cinta al Prior y a un beneficiado del Capítulo.

Gombau de Santa Oliva, 1193-1212

Comienzan las disputas territoriales con los obispados vecinos, como Tarragona y Zaragoza, por tener unos límites seguros, como el río Matarraña o el río Algars.

Ponç de Torrella, 1212-1254

Fue Prior del Capítulo, desde el final del pontificado de Ponce de Monells hasta el final del de Gomabu de Santa Oliva, a quien sucedió como obispo. El suyo fue un pontificado largo (40 años). Se propuso la recuperación del antiguo territorio del obispado; por eso, tomó parte activa en la cruzada del rey Jaime I, presente en Tortosa (27-04-1225) donde había convocado a las Cortes de Cataluña, planeando la necesidad de proseguir la guerra contra los sarracenos. Dirigió la rápida expansión de la diócesis por el territorio valenciano. Destacamos: el asedio fracasado de Peñíscola (1225) y la rendición de la ciudad en 1234; la ocupación por Balasc d’Alagón de Morella (1232) y la mayor parte de la provincia de Castellón (1232-1235) hasta la conquista de Valencia (9-10-1238). Hizo frente a las tensiones con las órdenes del Temple y del Hospital, a los intereses de los monjes de Poblet sobre el monasterio de Benifassà, al conflicto entre la Castellanía de Amposta y los monjes de Sant Cugat del Vallés, etc. Consta su participación en los concilios provinciales de Lérida (1229), de Tarragona (1239, 1244, 1246, 1249) y de Tortosa (1248).

Bernat de Olivella, 1254-1272, mercedario

Era Arcediano del capítulo de Tortosa el año 1254 y fue consagrado en Tarragona por el arzobispo metropolitano. Defendió el obispado de los ataques de los sarracenos. Jaime I lo nombró lugarteniente general de Aragón y Cataluña. Fue trasladado a la sede metropolitana de Tarragona.

Arnau de Jardí, 1272-1306

Maestro en Teología y Derecho Canónico. Probablemente era tortosino. Elegido por el Capítulo. Presidió la comisión arbitral entre los ciudadanos de Tortosa y la Orden del Temple, que actuó sobre los contenidos del «Libro de las Costumbres de Tortosa» (1272-1279). Es el primer obispo que celebró sínodos diocesanos 1274 y 1278. En Tortosa, antes del concilio de Trento, hubo una serie bastante numerosa y variada de sínodos: 18 en total. En cualquier caso, cada sínodo manifestó el talante de cada obispo.

Dalmau de Montoliu, 1306 (elegido, no consagrado)

Pere de Betet, 1306-1310

Elegido por el Capítulo. Sínodos de 1307 i 1308.

Francesc de Paholac, 1311-1316

Natural de Morella. Sínodos de 1311, 1314. Hizo la primera visita pastoral que conocemos a toda la diócesis entre los años 1314 y 1316. En el Concilio de Vienne, entre el 16 de octubre de 1311, y el 3 de abril de 1312, el Papa anunció la supresión de la orden del Temple. Esta extinción comportó los asedios a las fortalezas de Miravet, Ascó, Ares, Xivert, Peñíscola… La caída de las comandancias de Xivert, Borriana y Tortosa fue una experiencia muy dura para los obispos Pere de Betet y Francesc de Paholac. De alguna manera, la diócesis se benefició de la derrota del Temple, por la generosidad de los frailes que se integraron como sacerdotes diocesanos al servicio del obispado; también se benefició de las donaciones del rey Jaime II, el cual habiéndose apoderado del tesoro de los templarios, regaló valiosas reliquias templarias a las parroquias de la diócesis.

Berenguer de Prats, 1316-1340

Canónigo de la Catedral. Elegido por el Capítulo. De él podemos decir que estuvo en actitud sinodal de forma constante. Consta que celebró, al menos cinco sínodos (1318, 1323, 1324, 1328, 1330). Quizá hubo, incluso otro, porque en el sínodo de Arnau de Lordat (1343) se incluyen dos constituciones que llevan el nombre de Berenguer de Prats.

Guillem de Santamanç, 1340

Canónigo arcediano de la Seo. Elegido por el Capítulo, pero el Papa Benedicto XII, haciendo uso de la reserva pontificia, invalidó la elección.

Arnau de Lordat, 1341-1346

Había sido obispo de Urgell. Sínodo de 1343.

Bernat de Oliver, 1346-1348

Natural de Valencia. Trasladado desde la Seo de Barcelona a Tortosa; lo que prueba la importancia que tuvo antiguamente el obispado de Tortosa. Puso la primera piedra de la nueva Catedral (21-5-1347)

Francesc de Montoliu, 1348

Era Prior Mayor de la Catedral. Elegido por el Capítulo, pero no confirmado por el Santo Padre… como había pasado con Guillem de Santamanç.

Jaume Ció, Sitjó o Cigó, 1348-1351

Era obispo de Lérida, de donde fue trasladado a la Seo de Tortosa. Murió en la población de Sant Mateu, mientras realizaba la visita pastoral. A su muerte, nuevamente el Capítulo escogió a Francesc de Montoliu. El Papa Inocencio VI lo nombró obispo de Elna (Francia) donde murió el año 1354.

Esteve de Omale, 1351-1356

Monje benedictino. Llegó a Tortosa trasladado desde Elna. ¿Murió en Roma? Así lo dicen los episcopologios. Pero la expresión «XIX die mensis octubris in Romana existens Curia», nos hace creer que murió en Aviñón, ya que “la curia romana” estaba en Aviñón. El Papado de Aviñón fue un período de la historia de la Iglesia, entre 1309 y 1337, en el que siete Obispos de Roma residieron en la ciudad de Aviñón: a saber: Clemente V (1305-1314), Juan XXII (1316-1334), Benedicto XII (1334-1342), Clemente VI (1342-1352), Inocencio VI (1352-1362), Urbano V (1362-1370) y Gregorio XI (1370-1378). En 1378, el papa Gregorio XI volvió a Roma.

Joan Fabra, 1357-1362

Nombrado por el Papa Inocencio VI. Destacamos el Sínodo de 1359, como uno de los más completos. Promovió el perfeccionamiento de la vida canónica y del culto litúrgico. Fue trasladado a Carcassona.

Jaume de Aragón, 1362-1369

Nombrado por el Papa Inocencio VI. Fue dispensado de la edad para ser consagrado obispo de Tortosa a los 21 años y, aun así, rigió la diócesis como administrador apostólico hasta que cumplió los 27. Trasladado a Valencia.

Guillem de Torrelles, 1369-1379

Era obispo de Barcelona. Trasladado a Tortosa por el Papa Urbano V. Sínodo de 1378. A su muerte, la diócesis estuvo 8 años sin obispo a causa del Cisma de Occidente (1378-1417). Durante el cisma, los papas de Aviñón fueron: Clemente VII (1378-1394) y Benedicto XIII (1394-1423) el cual se refugió en Peñíscola. Aun así, un concilio reunido en Perpiñán el año 1408 declaró “papa legítimo” a Benedicto XIII.

Hug de Llupià y Bages, 1387-1398

Después de 8 años de sede vacante, Hug de Llupià, canónigo de Valencia, fou el nuevo obispo de Tortosa. Celebró sínodo el año 1388 en el que destacan constituciones que afectan al clero y a la liturgia sacramental. Trasladado a la sede de Valencia por el Papa de Aviñón, Benedicto XIII.

Pedro de Luna, 1399-1403, Administrador apostólico

El Papa Luna (Benedicto XIII) invalidó la elección que había hecho el Capítulo en la persona del Prior, Joan Siurana, y nombró a su sobrino, Pedro de Luna, como administrador apostólico. Las tensiones con el Capítulo fueron frecuentes. Finalmente, Pedro de Luna fue trasladado a Toledo, donde fue Arzobispo.

Lluís de Prades, 1404. No aceptó el nombramiento.

Francesc Climent y Sapera, 1406-1410

Fue un “obispo ausente”. Pasó su pontificado tortosino acompañando y colaborando con Benedicto XIII en las laboras diplomáticas, especialmente con los reinos de Francia y Castilla. Fue nombrado obispo de Barcelona, Zaragoza, etc.

Pedro de Luna, 1410-1415

Es el segundo con este nombre. R. O’Callaghan dice que no consta quién le nombró. Probablemente Benedicto XIII. ¿Sobrino del Papa Luna? ¿Fue sólo administrador? La época coincide con las “disputas de Tortosa”, es decir, las controversias o discusiones públicas -79 sesiones- (1413-1414) entre los rabinos más sabios de la Corona de Aragón y los teólogos del Papa, celebradas en Tortosa y en la villa de Sant Mateu. Otro hecho importante fue la reunión de las Cortes catalanas en la sala capitular de la sede tortosina para tratar la sucesión de Martí l’Humà.

Ot de Montcada y de Luna, 1415-1473

Es el pontificado más largo de la historia diocesana (58 años). Celebró un sínodo con dos etapas: Ulldecona (1432) y Tortosa (1433). Constan dos visitas pastorales: 1423 y 1428. Su pontificado coincide con la fase más aguda del Cisma de Occidente y de su final. Fue él quien levantó las censuras eclesiásticas a los seguidores de Benedicto XIII, el año 1423, después de la muerte del Papa Luna y de la celebración del Concilio de Constanza (1414-1418). Fue él quien, en la villa de Sant Mateu, el año 1429, ante el Cardenal Pere de Foix, legado del nuevo Papa Martín V, recibió la renuncia al papado de Gil Sanxis Munyós, sucesor de Benedicto XIII. Celebró Concilio provincial en Tortosa (1430) y participó de forma relevante en el Concilio de Basilea (1438-1442).

Alfons de Aragón, 1475-1512

Nombrado por el Papa Sixto IV a los veinte años de edad, aunque tuvo que regir la diócesis mediante un administrador, mientras él no cumpliera los 27 años. Elegido diputado del General de Cataluña por el estamento eclesiástico, ocupó la presidencia durante un cuadrienio (1500-1504). Visitas pastorales de 1493 y 1497. Trasladado al arzobispado de Tarragona.

Fra. Lluís Mercader, 1514-1516, cartujo, inquisidor general

Debe observarse que, en este nombramiento, como en el anterior, el elegido ya no es un Canónigo regular de San Agustín. A su muerte (junio de 1516) el Capítulo Catedral intentó aún hacer valer sus derechos y eligió como sucesor a Lluís de Cardona, hermano del duque de Cardona. Ante las exigencias del Reu, el Capítulo revocó la elección. A partir de éste, serán los reyes los electores de los obispos por derecho de Patronato concedido por la Santa Sede.

Adrià de Florencia, 1516-1523, Papa Adriano VI

“Obispo ausente”. Conocido como Adrià de Utrech. Decano de Lovaina. Preceptor de Carlos V. Elegido Papa el 26 de enero de 1522. En Tortosa únicamente estuvo presente un mes y medio a mitad de camino entre Vitoria y Roma, a donde iba para tomar posesión de la Sede de San Pedro. El 6 de junio de 1522 celebró la fiesta del Corpus en la Catedral tortosina. Conservó, sin embargo, el título de Obispo de Tortosa hasta su muerte. Otorgó a sus sucesores en la sede de Tortosa el privilegio de poder usar el solideo púrpura como los cardenales.

Guillem de Enkevort, o de Enckenvoirt, 1523-1534

Datario del Papa Adriano VI, lo sucedió como obispo de Tortosa. Nunca abandonó la ciudad de Roma, nunca residió en Tortosa. Tomó posesión por procurador y rigió la diócesis por medio de un Vicario General.

Fra. Antoni de Calcena, 1537-1539, franciscano

Jeroni de Requesens, 1542-1548, cinco años de sede vacante

Ferran de Lloaces, 1553-1560, jurista, inquisidor…

Natural de Orihuela. Había sido obispo de Elna y de Lérida. Dio apoyo a la iniciativa del orden dominico para la fundación de los Reales Colegios, pero se opuso a la construcción de la Catedral, enfrentándose con el Capítulo. Trasladado a Tarragona y a Valencia.

Fra. Martín de Córdoba y Mendoza, 1560-1574, dominico

Visitas pastorales 1561-1563, 1566, 1569, 1571. Participó en la tercera y última etapa del Concilio de Trento, presidida por el Papa Pablo IV. Impulsó la continuación de las obras de la Catedral. Fue trasladado a Plasencia y, después, a Córdoba.

Fra. Joan Izquierdo, 1574-1585, dominico aragonés

Creó, en 1544, el Real Colegio de San Jaime y San Matías, destinado a la educación de los moriscos y que, con el tiempo, se convertiría en Seminario de la diócesis. El edificio se terminó hacia el 1564. Se edificó al lado de la “Domus Sapientiae”, el Estudio General de Tortosa, de los dominicos. Celebró Sínodo en 1575. Visitas pastorales: 1575-1578, 1583, 1586.

Joan Terès, 1586-1587

Era Canónigo penitenciario de Tarragona. Antes de ser obispo de Tortosa, lo fue de Elna. En Tortosa solamente gobernó unos meses. Trasladado al Arzobispado de Tarragona. Fue también virrey de Cataluña y gobernador general del Principado.

Joan Baptista Cardona, 1587-1589

Natural de Valencia. Vino a Tortosa desde el obispado de Vic. Clérigo humanista, erudito, elocuente, hombre de confianza del rey Felipe II. Durante su pontificado empezó la obra de la sillería del coro de la Catedral. Visita pastoral de 1588-89.

Gaspar Punter, 1590-1600

Natural de Morella. Había sido Vicario General con los obispos Martín de Córdoba y Joan Izquierdo; en las vacantes de estos obispos, el Capítulo lo eligió como Vicario Capitular. Era Doctor en ambos derechos. La vida diocesana experimentó un salto cualitativo en la liturgia, en la disciplina eclesiástica, en el fomento de los sacramentos, etc. según las directrices de Trento. Consagró la nueva catedral el 8 de junio de 1597.

Fra. Pedro Manrique, 1600-1611

Fraile agustiniano, que había estado en la corte de Felipe II. Gran defensor de los moriscos. Nombrado lugarteniente de Cataluña por Felipe III, cargo que ejerció eficazmente sin abandonar la dedicación pastoral. Promovido al arzobispado de Zaragoza. Visita pastoral de los años 1601, 1602, 1607, 1610.

Fra. Pere de Vega, 1606, i Isidor Aliaga, 1611-1612

Estos obispos son citados por el historiador Enrique Bayerri: Fra Pere de Vega (1606), sucesor del obispo Pedro Manrique; Isidor Aliaga (1611-1612) sucesor de De Vega, trasladado de Albarracín a Tortosa y de Tortosa a Valencia.

Alfonso Márquez de Prado, 1612-1616

Segoviano. Canónigo doctoral de la catedral de Cuenca e inquisidor de Barcelona. Sínodo de 1615 las constituciones del cual editó junto con las de D. Juan Izquierdo. Es la primera edición de constituciones sinodales tortosinas después del concilio de Trento. Visita pastoral 1613. Trasladado a Cartagena.

Lluís de Tena, 1616-1622

Natural de Guadix, doctor en Teología. Rector de la Universidad de Alcalá, Canónigo de Toledo. Corto pontificado de seis años y de ellos, tres los pasó fuera de la diócesis, elegido diputado eclesiástico, presidió un trienio en la Generalitat de Cataluña. Fundador de la Cofradía de Nuestra Señora de la Cinta. Sínodo de 1621.

Agustí Spínola, 1623-1625

Genovés, hijo del Marqués y General Ambrosio Spínola. Cardenal a los 23 años. Educado en España. Trasladado a Granada, Santiago y Sevilla.

Justino Antolínez de Burgos, 1628-1637

Vallisoletano de nacimiento, era Vicario General y Decano de la Catedral de Granada. Podríamos decir que se hizo una “permuta” en el destino de D. Justino y del Cardenal Spínola, ya que éste pasó del obispado de Tortosa a la sede de Granada y el Decano de Granada sucedió a Spínola en la sede tortosina, después de dos años de sede vacante. El sínodo de 1637 fue su última gran obra, ya que el obispo Justino murió cuatro meses después de su conclusión. Es el único sínodo, del que se conservan las actas originales manuscritas y el expediente completo visado por un notario tortosino en el archivo capitular. Visitas pastorales: 1629, 1631, 1634, 1638. Durante su pontificado la reliquia de la Santa Cinta viajó por primera vez a la Corte para el parto de la reina. A su muerte, la diócesis quedó en situación de sede vacante durante cuatro años difíciles (1637-1641) años en los que se gestó y empezó en Cataluña la “guerra dels segadors”. El Capítulo catedralicio y su prior, Josep Isern, asumieron la responsabilidad del gobierno en este período intermedio.

Fra. Joan Baptista Veschi de Campania, 1639-1648

Franciscano napolitano. Fundó el Real Monasterio de la Purísima Concepción Victoria, de monjas concepcionistas franciscanas, después del asedio a la ciudad de Tortosa por parte del ejército francés en 1642. Otro asedio memorable fue el de 1648 en el que el obispo fue maltratado, refugiándose en Morella por un tiempo. Regaló la venerable e histórica imagen de Jesús crucificado a la que se le atribuyen hechos prodigiosos. Veschi de Campania fue nombrado obispo de la diócesis de Pozzuoli en 1648. No obstante, por las circunstancias de la guerra no se trasladó hasta 1655. Después de su nombramiento, estando Tortosa en situación de “sede vacante” fue destinado para administrar la sede Francesc Aguiló y Sentís, natural de Arnes y Vicario General del obispado de Tortosa. No llegó a tomar posesión porque murió el mismo año 1648.

Gregorio Parcero, 1654-1663, benedictino

Natural de Tui. Había sido obispo de Elna. Tenía 93 años cuando empieza el gobierno de la diócesis tortosina. A pesar de su edad, gobernó con ciencia y prudencia, defendiendo la inmunidad eclesiástica. Impulsó las obras de la catedral. Visita pastoral de 1654-1655.

Josep Fageda, 1664-1685

Natural de Vic. Monje jerónimo. Había sido obispo de Gerona. Puso la primera piedra de la Capilla de la Cinta. Sínodos de: 1666 i 1682. Visitas pastorales de 1666, 1667, 1672, 1673, 1674, 1682.

Fra. Sever Tomàs Auther, 1685-1700, fraile dominico

Natural de Puigcerdà. Había sido obispo de Gerona. Se identificó tanto con el pueblo que en tiempos de la plaga de langostas que azotó Tortosa durante ocho meses desde el verano de 1687, se le veía matando insectos con algunos capitulares mezclado con los labradores y vecinos de la ciudad. Sínodos de 1687 y 1696. Visitas pastorales: 1685, 1688, 1694, 1697, 1698.

Silvestre García Escalona, 1702-1714

Natural de Almonacid (Toledo). Continuó las obras de la Catedral. Gran devoción a la Santa Cinta, a raíz de una curación de su persona, estando gravemente enfermo en Castellón. Grandes dificultades en el tiempo de la fuera de Sucesión, viviendo la dureza del asedio militar y sus consecuencias no solamente en la ciudad, sino también en otros lugares de la diócesis. Los clérigos, las iglesias y la feligresía vivían en una constante inseguridad que, a menudo, comportaba el robo sacrílego de objetos de culto. Visitas pastorales de: 1703, 1713 y 1714.

Juan Miguélez de Mendaña, 1715-1717

Natural de Cubillos (León). Aplicó en la diócesis las imposiciones de Felipe V por los decretos de “Nueva Planta”. Fomentó las misiones populares para aumentar la devoción contra los aires ilustrados que llegaban a España desde Europa. Visitas pastorales de 1716.

Bartolomé Camacho y Madueño, 1720-1757

Natural de Montoro (Córdoba). Presentado el año 1718, no tomó posesión, por su juventud, hasta el 21 de mayo de 1720. Inauguró la capilla de la Virgen de la Cinta (1726). En 1728 se dio por terminadas las obras de la nave derecha de la Catedral. Visitas pastorales de: 1732, 1734-1739, 1757.

Francesc Borrull, 1757-1758

Natural de Valencia. Fue obispo de paso. Su pontificado no duró más de diez meses. Murió en Sant Mateu, haciendo la Visita Pastoral. Enterrado en la capilla del sagrario de Sant Mateu. Visita pastoral de 1757.

Luís García Mañero, 1760-1765

Citado por R. O’Callaghan, o.c. p. 221. Originario de Sotillo, diócesis de Osma. Doctoral de Oviedo. Trasladado a la sede de Zaragoza. Plan la construcción de la Sacristía Mayor de la Catedral. Proyecto del altar de la capilla de la Cinta. Visitas pastorales de 1761-1763 y 1762.

Bernardo Velarde y Velarde, 1765-1779

Natural de Santillana (Santander). Ensachó el Palacio Episcopal adquiriendo los solares de las casas derribadas a causa de la gran avenida del Ebro de 1772 y restauró la casa episcopal de Bitem. Impulsó la construcción de muchas iglesias parroquiales de la Diócesis para sustituir a las antiguas iglesias románicas y góticas por el mal estado en que se encontraban. Trasladado a Zaragoza.

Pedro Cortés y Larraz, 1780-1786

Natural de Belchite. Personaje generoso que ayudó a las obras de la Seo, a la obra del altar de la Cinta y a la fábrica de muchas iglesias que se estaban construyendo. Por razones de salud renunció el año 1786, retirándose a Zaragoza.

Victoriano López y Gonzalo, 1787-1790

Natural de Terzaga, diócesis de Sigüenza. Estrenó el pontificado con la mayor avenida del Ebro que se conoce, la del 7 de octubre de 1787. Destacó por la abnegada y ejemplar dedicación a ayudar a los damnificados por la riada. Trasladado a Cartagena.

Antonio José Salinas y Moreno, 1790-1814

Franciscano natural de Hellín. Pontificado muy largo (24 años). Tuvo que sufrir el conflicto bélico surgido a causa de la Revolución francesa (1789), la guerra de la Independencia (1808-1814) y sus nefastas consecuencias. Visita pastoral de 1797. Murió en Castellón donde se había trasladado huyendo de los franceses.

Manuel Ros de Medrano, 1815-1821

Natural de Orense. Gran defensor de los bienes patrimoniales y de los derechos tradicionales de la Iglesia en una requisitoria contra las Cortes de Cádiz, en las cuales participó como diputado. Publicó cartas pastorales y predicó contra el liberalismo y el espíritu de la Ilustración. A causa de la guerra de la Independencia, la actitud de Ros de Medrano se convirtió en una actitud antifrancesa y antiliberal. La gran fuerza de voluntad del prelado se manifiesta en las Constitutiones Synodales Dertusenses (1819) una gran colección de los 6 sínodos post-tridentinos tortosinos, así como en la heroicidad que mostró ante la epidemia de 1821. Precisamente murió como una víctima más de las 1972 personas que perdieron la vida.

Víctor Damián Sáez y Sánchez Mayor, 1824-1839

Natural de Budia, Guadalajara. Hombre político, ministro universal de Fernando VII. Cabeza de Gobierno y Secretario de Estado. Como obispo de Tortosa, después de la etapa política, se dedicó plenamente a la diócesis: sacerdotes, parroquias, visitas pastorales, etc. Especialmente generoso con los pobres. A la muerte de Fernando VII, optó por esconderse en Sigüenza. Allí murió el 03/02/1839.

Damián Gordo y Sáez, 1848-1854

El obispado de Tortosa permaneció nueve años sin obispo. Sede vacante. Eran años de mucha agitación por alas guerras carlistas, desamortizaciones de bienes eclesiásticos y exclaustraciones que dejaron vacíos los monasterios y conventos masculinos. El obispo nombrado fue D. Damián Gordo y Sáez, sobrino del anterior obispo, Damián Sáez, de quien había sido vicario general y canónigo de la sede tortosina. Fue un buen obispo… siempre solícito en reclamar del Gobierno los edificios o conventos de religiosos confiscados por el Estado y valiente en apaciguar los ánimos, etc. Murió en la casa episcopal de Bitem.

Gil Esteve y Tomàs, 1858

Natural de Torà, diócesis de Solsona. Creó el «Boletín Eclesiástico del Obispado». Gozaba de poca salud. Su pontificado sólo duró seis meses. Murió el 19 de julio de 1858.

Miquel Josep Pratmans y Llambés, 1860-1861

Natural de Cardona (Solsona). Pontificado breve, poco más de un año. Es el obispo que ordenó de presbítero a Mn. Manuel Domingo y Sol, el apóstol de la Eucaristía y del Sacerdocio.

Benet Vilamitjana y Vila, 1862-1879

Natural de Sant Vicent de Torelló, vicerrector y profesor del Seminario de Vic, amigo y colaborador de San Antonio María Claret en la fundación de la Congregación de Misioneros del Inmaculado Corazón de María. Desde el primer momento como Obispo de Tortosa, mostró gran preocupación por los conventos, casas de beneficencia y caridad, hospitales, Seminario, Colegio de San José. Impulsó la Congregación de Nuestra Señora de la Consolación fundada por María Rosa Molas, ayudó a la creación de diversos conventos (Providencia de Vinarós, Carmelitas Descalzas de Jesús-Tortosa) e instaló el Colegio Máximo de la Compañía de Jesús. En el año 1867 ordenó de diácono y de presbítero al fundador de la Compañía de Santa Teresa de Jesús, Enrique de Ossó y Cervelló. Sufrió con toda la diócesis, las consecuencias de la revolución septembrina de 1868 y del sexenio revolucionario. Asistió al concilio Vaticano I. Trasladado a la Sede metropolitana de Tarragona.

Francisco Aznar y Pueyo, 1879-1893

Natural de Panticosa (Jaca). Hombre de gran celo apostólico y de gran caridad, llamado “padre de los pobres” ayudándolos en la epidemia de cólera de 1885. Varias asociaciones y casas religiosas se fundaron patrocinadas por él: las Hermanitas de los pobres, las Hermanas redentoristas, las Concepcionistas de Benicarló, las Mínimas de Móra d’Ebre, las Oblatas del Santísimo Redentor que acogían a chicas desamparadas, etc. Visitas pastorales de 1879 y de 1884.

Pedro Rocamora García, 1894-1925

Procedente del obispado de Orihuela. Como obispo de Tortosa impulsó la construcción de la mayoría de las iglesias construidas a caballo entre el siglo XIX e inicios del siglo XX. Consiguió para la ciudad de Tortosa el patronazgo de Nuestra Señora de la Cinta, y la declaración de Basílica para la Catedral. Sus despojos reposan en la capilla de San Pedro de la Catedral, al lado de los de los obispos Aznar Pueyo y Félix Bilbao. Varias visitas pastorales.

Félix Bilbao y Ugarriza, 1925-1943

Obispo vasco. Canónigo de Valencia. Durante la Dictadura de Primo de Ribera fue “obispo titular” de Zarai y auxiliar de Tortosa (1924) y Administrador apostólico a la muerte del obispo Rocamora (1925). Después de la proclamación de la República (1931) y de sus consecuencias, el obispo Bilbao asumió la Carta Circular del Cardenal Vidal y Barraquer, arzobispo de Tarragona, de 4 de mayo de 1931, y sus disposiciones. En el Boletín Oficial del Obispado hizo publicar diversos escritos sobre la conducta de presbíteros y fieles ante la situación. Durante la guerra civil de 1936-39, la diócesis de Tortosa pasó días de gran angustia, desgracia, desamparo, martirio de personas y aniquilación de patrimonio religioso. De los 516 sacerdotes seculares fueron martirizados 294 según la lista formada por el canónigo archivero de la Catedral, Manuel García Sancho, a los cuales se deberían añadir algunos seminaristas teólogos y diáconos. Se habla, asimismo de más de 300 muertos. Montero Moreno los contabiliza en 311. El Obispo Félix Bilbao escapó a la muerte porque, con el Cardenal Vidal y Barraquer, se trasladó en barco a Italia, de donde regresó a España en 1938, acompañado por el Obispo Coadjutor con derecho a sucesión, Manuel Moll y Salord.

Manuel Moll i Salord, 1943-1968

Nacido en Ciutadella (Menorca) el 15 de marzo de 1897, ordenado sacerdote en Roma en 1920, preconizado obispo coadjutor de Tortosa en 1936, consagrado en Roma en 1937, administrador apostólico de Lérida en 1938, llegó a Tortosa pocos días antes de la muerte de su predecesor. Encontró una diócesis bastante empobrecida, podemos decir que arruinada en personas y en bienes patrimoniales eclesiásticos. Gran parte de la labor de su pontificado fue de construcción y reconstrucción, al ser el obispado uno de los más devastados en la guerra civil (1936-1939). Destaca la construcción del nuevo Seminario Diocesano con el sacrificio de todas las parroquias y entidades diocesanas. Durante su pontificado ocurrió un hecho importantísimo: se trata de la división territorial de la diócesis, en virtud del Concordato de 1953 entre la Santa Sede y el Estado Español. Las primeras segregaciones fueron las de 1956: Calaceit, Cretes, Lledó y Arenys de Lledó agregadas al arzobispado de Zaragoza. Maials fue agregada a la diócesis de Lérida. En cambio, se incorporaban al obispado de Tortosa, Betxí y Olocau del Rey. Las segundas segregaciones fueron el año 1960: Cinco arziprestazgos (Nules, Vila-real, Castellón, Llucena y Albocàsser, excepto Catí) pasaron al nuevo obispado de Segorbe-Castellón. La Diócesis quedó reducida a 6.450 km2, entre el sur de la provincia de Tarragona y el norte de la de Castellón. Tres años después de haber participado como padre conciliar del Vaticano II, el Obispo Moll celebró en la Catedral (13 de octubre de 1968) su última misa pontifical como obispo dimisionario, y se retiró a Ciutadella. Murió el 23 de marzo de 1972 y fue enterrado en la Catedral tortosina.

Ricardo Mª Carles i Gordó, 1969-1990

Valencia 24-09-1926 / Tortosa 17-12-2013.- Fue consagrado en la Catedral del obispado el día 3 de agosto de 1969. Obispo de Tortosa durante 21 años, fue promovido a la Sede arzobispal de Barcelona el año 1990. El Santo Padre Juan Pablo II lo nombró Cardenal en 1994. Destacó por la aplicación de los decretos y doctrina del Vaticano II. Su capacidad de trabajo e incansable actividad lo hicieron presente en todas partes. Promovió la pastoral de jóvenes, los equipos de matrimonios, las asociaciones, la catequesis de adultos, niños y adolescentes, el contacto cercano con sacerdotes y seminaristas, la educación cristiana a través de colegios diocesanos. Creó el “Colegio Dicoesano Bisbe Moll” (Infantil y Primaria) y reorganizó el de “La Inmaculada” (BUP-COU) situados ambos en el edificio del Seminario desde 1972.Creó nuevas parroquias y, como un acontecimiento extraordinario, convocó un sínodo diocesano que duró cuatro años (1984-1988) y que él quería que fuera “un tesoro de gracia, una experiencia de Iglesia en comunión de afanes… como había recordado el Vaticano II”.

Lluís Martínez i Sistach, 1991-1997

Nacido en Barcelona el 29-04-1937, doctor en ambos derechos, obispo auxiliar de Barcelona desde el año 1987, fue nombrado obispo de Tortosa el 17-05-1991 y tomó posesión el 07-07-1991. Su labor pastoral estuvo dedicada principalmente a aplicar el Sínodo Diocesano celebrado en el anterior pontificado, y a reavivar las instituciones de la Iglesia tortosina, realzando los medios de comunicación, normalizando la lengua catalana y dando seguridad jurídica y administrativa a la Curia Diocesana. Restauró y adaptó algunas dependencias del Palacio Episcopal y de la Catedral. Promovió la unión de los Colegios Diocesanos “Bisbe Moll” y “La Inmaculada” creando un nuevo colegio llamado “Sagrada Familia” situado en el edificio del Seminario. En 1997 fue promovido a la Sede arzobispal de Tarragona y más adelante (2004) a la de Barcelona, sucediendo al Cardenal Carles. El Papa Benedicto XVI lo hizo Cardenal en el año 2007.

Javier Salinas Viñals, 1997-2013

Nacido en Valencia el 23-01-1948. Dr, en Ciencias de la Educación, especialidad Catequética. Fue Obispo de Ibiza (1992-1997) antes de serlo de Tortosa (1997-2012) de la que tomó posesión el 26 de octubre. También fue “Administrador Apostólico” de la diócesis de Lérida, durante un año y medio (2007-2008), al cesar como obispo Mons. Francesc Ciuraneta Aymí por enfermedad y hasta que tomó posesión el nuevo obispo Mons. Joan Piris Frigola. Mons. Salinas destacó por al pastoral de orientación y educación de niños y jóvenes mediante la catequesis y por la preparación y publicación de materiales didácticos. Instauró el diaconado permanente. En el orden material, destacan las obras de consolidación del Edificio Seminario, donde se sitúan los seminaristas y la institución educativa del “Colegio Diocesano Sagrada Familia” a la que se unió, también, el “Colegio San José”, proveniente de los sacerdotes operarios, hijos del beato Manuel Domingo y Sol. Finalmente, cabe recordar la atención a la Catedral, creando una “Exposición Permanente”. Fue trasladado a Mallorca. Después retornó a sus orígenes, como auxiliar de Valencia.

Enrique Benavent Vidal, 2013-




Fondo documental de este episcopologio:

  • Ramon O’Callaghan: Episcopologio de la Santa Iglesia de Tortosa. 
  • Josep Alanyà i Roig: El Seminari Diocesà de Tortosa.
  • Francisco García Monforte: El Sínodo de Antolínez de Burgos en el contexto de los Sínodos Diocesanos Tortosinos. 

Nuestros Santos

LA NATIVIDAD DE MARÍA

Dertosen.- Rmo. Sr. y Hermano.-

Por cuanto V.S.I. ha expuesto a Nuestro Santísimo Padre el Papa Pío IX, que así V.S.I. como los fieles confiados a su pastoral cuidado veríais con mucho gusto que la Bienaventurada Virgen María en la Fiesta de su Natividad sea constituida Patrona principal delante de Dios, de la Diócesis de Tortosa;

Su Santidad, accediendo benignamente a esos deseos, que le han sido manifestados por el infraescrito Secretario de la Congregación de Sagrados Ritos, ha constituido Patrona de la Diócesis de Tortosa a la Bienaventurada Virgen María en su Natividad, y ha mandado que esta Fiesta se celebre con rito doble de primera clase y Octava y bajo el doble precepto de oír misa y de abstenerse de trabajar.-

Al comunicar a V.S.I. la concesión del Padre Santo le deseo de corazón largos años de felicidad.-

De V.S.I. como Hermano.- C. Obispo de Porto i Santa Rufina, Card. PATRIZI, Prefecto de la S. C. de Ritos.-

Roma, 12 de diciembre de 1867.-

Al Rmo. Sr. y Hermano el obispo de Tortosa.-

D. Bartolini, Secretario de la S. C. de Ritos.

(Cfr. Butlletí Oficial del Bisbat de Tortosa, 1868, pàg. 485)

NUESTRA SEÑORA DE LA CINTA

Rescripto de la Sagrada Congregación de Ritos, de 25 de mayo de 1921.

“Beatissimam Dei Genitricem Virginem Mariam de cintura, sive de Cingulo nuncupatam multiplicibus claram prodigiis, inde a saeculo XII ob innumera accepta beneficia permagno avitae pietatis studio cives Derthusenses tamquam Patronam venerantur. Etsi vero laudata Civitas praecipuo gaudeat Patrono Angelo Custode rite constitutom cuius festum a Clero tantum iusta liturgicas leges celebratur; fidelis populus Derthusensis Sanctum Angelum Patronum fere ignorat. Quare, praeunte Rmo. Dno. Petro Rocamora y García, Epo. Derthsen., una cum Rmo. Capitulo et Clero, Municipes et reliqui civium Ordines, unanimi suffragio Beatam Virginem Deiparam Mariam de Cingulo, Patronam suam principalem elegerunt, et Smum. Dnum. Nostrum Benedictum Papam XV, supplicibus votis enixe rogarunt, ut peractam eiusmodi electionem confirmare dignaretur. Sanctitas porro Sua, has preces ab infrascripto Cardinali Sacrae Rituum Congregationi Praefecto relatas peramanter excipiens, Beatam Mariam Virginem de Cingulo Patronam aeque principalem cum S. Angelo Custode Civitatis Dhertusensis suprema Auctoritate sua declaravit et constituït, cum omnibus privilegiïs atque honorificentiis, quae praecipuis locorum Patronis de iure competunt. Eiusdem vero B. Mariae Virginis de Cingulo festum, Sabbato primo mensis Septembris sub ritu duplici primae classis cum Octava communi in posterum celebrandum iussit: servatis Rubricis. Contrariïs non ostantibus quibuscumque”.

Die 25 Maii 1921

A. Card, Vico Ep. Portuen. Praef.

Philippus di Fava, Substus.

(Cfr. BOBT, 1921, pàgs. 86-89)

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