LA BUENA NOTICIA DE LA PASCUA 27-03-2016

En la mañana del Domingo de Pascua unas mujeres desilusionadas por la muerte de Cristo, que visitaban el sepulcro donde había sido enterrado el Señor pensando que todo había terminado, y unos discípulos temerosos que habían abandonado al Señor en el momento de la Cruz y estaban escondidos por miedo a los judíos, recibieron un anuncio inesperado: Cristo ha resucitado. Ese mensaje de salvación se sigue proclamando como buena noticia para los hombres y mujeres de todos los tiempos.

Es una buena noticia también para nosotros porque nos dice dónde está la verdad de nuestra historia y de nuestra vida. La Cruz es la manifestación más evidente del odio que puede albergar el corazón del hombre y del mal que es capaz de llegar a hacer. ¿Qué sería de nuestro mundo si con la Cruz todo hubiera terminado? ¿Qué sería de nuestra vida si el horizonte último fuera la muerte? ¿Qué futuro tendríamos los hombres si las injusticias que se cometen a diario, cuyos efectos a veces son irreparables, tuvieran la última palabra? En nuestro mundo y en nuestra vida no existiría lugar para la esperanza. Si todo hubiera concluido en la Cruz y en el sepulcro, ello significaría que los poderes del mal se habrían adueñado definitivamente del mundo y del hombre, obras maravillosas de Dios; significaría que las víctimas de tantos odios y de tantas injusticias son, simplemente, personas que no han tenido suerte en la vida. El horizonte del hombre y del mundo sería un horizonte de muerte.

Pascua es una buena noticia para los que sufren las consecuencias del pecado y de la muerte. Cuando escuchamos el anuncio pascual podemos decir en nuestro interior: vale la pena vivir. Aunque en nuestra vida pasemos momentos de noche; aunque en ocasiones no encontremos la respuesta al por qué de las cosas que nos suceden; aunque en determinados momentos la oscuridad sea más fuerte que la luz…, vale la pena vivir, es un regalo que Dios nos haya llamado a la vida, porque nos quiere llamar a una vida más plena.

Pascua es una buena noticia para todos aquellos que, siguiendo el ejemplo de Jesús, quieren pasar por el mundo haciendo el bien. Cuando en su interior resuene el anuncio de la resurrección de Cristo pueden decir: vale la pena vivir para los demás. A pesar de los pocos frutos que muchas veces produce tanto esfuerzo, vale la pena hacer el bien; aunque el egoísmo y la ambición parece que se adueñan de nuestro mundo, vale la pena vivir de otro modo, porque es así como se encuentra la verdadera alegría; aunque muchas veces quienes siguen el camino de Jesús sean tratados de ingenuos, vale la pena mantenerse en ese camino.

La resurrección de Cristo es incluso una buena noticia para los pecadores, para los causantes de los males de nuestro mundo, que también somos muchas veces nosotros, porque Pascua es la fiesta del perdón de los pecados y de la vida nueva en Cristo para todos. El Señor resucitado no quiere que nadie quede en poder del pecado y de la muerte. Él nos quiere a todos libres.

Pascua es una Buena Noticia para el que sufre, porque sabe que en su sufrimiento no está la última palabra; para el justo, porque se le muestra el premio de su justicia; y para el pecador, porque se le ofrece el perdón de sus pecados.

¡Feliz Pascua de Resurrección para todos!

+ Enrique Benavent Vidal
Obispo de Tortosa.