ENCUENTRO DIOCESANO DE NIÑOS 31-03-2019

El próximo domingo celebraremos el encuentro del Movimiento Infantil Diocesano (MID), al que están invitados los niños que participan en las actividades catequéticas de nuestras parroquias, especialmente aquellos que se preparan para recibir al Señor en la Eucaristía por primera vez y los que continúan profundizando en la fe y en la vida cristiana en las distintas actividades parroquiales. Me gustaría invitaros a los sacerdotes y catequistas a que animéis a los niños y a sus familias a participar en el encuentro del MID, pensando en el bien que les puede hacer vivir esta experiencia eclesial.

Es importante que los niños de las distintas parroquias de la diócesis se encuentren y descubran que otros muchos compañeros de su edad están recorriendo el mismo camino de fe que ellos. En muchos pueblos pequeños de la diócesis ya es habitual que los niños y jóvenes, para las actividades culturales y deportivas, se desplacen para encontrarse con los de localidades cercanas. Esto es una riqueza, porque les abre a un mundo de relaciones más amplio que les ayuda a crecer en su formación humana. También es importante que tengan la experiencia de que los cristianos formamos una gran familia. Esto les amplía el horizonte de la vivencia de la fe y les ayuda a comprender mejor lo que significa la pertenencia a la Iglesia.

Conviene que, en la medida de lo posible, sus familias se sientan invitadas también a participar en este día de convivencia y de fiesta de la fe. Hoy somos conscientes de lo importante que es la implicación de los padres en la iniciación de los hijos a la vida cristiana. También experimentamos que conseguir este objetivo no es fácil. Cualquier ocasión y cualquier signo que les pueda acercar a la Iglesia lo debemos aprovechar. Un día como este, en el que conviven con los niños, con otros padres, con los catequistas y con los sacerdotes de la parroquia -en la medida en que se puedan hacer presentes-, y en el que tienen ocasión de participar en una Eucaristía especialmente preparada para sus hijos, puede ayudar a muchos a superar prejuicios que dificultan su relación con la Iglesia.

La relación de los catequistas con los niños también puede enriquecerse en este día de convivencia. Debido al ritmo de vida que tenemos tanto ellos como los mayores, muchas veces el contacto se limita a la catequesis semanal y, cuando se puede, al momento de la celebración de la Eucaristía dominical. Pasar un día con ellos y, a ser posible, con sus familias, permite un encuentro distinto y puede ayudar a crecer en la comunión y en el conocimiento mutuo.

Pero sobre todo, hemos de pensar en el bien que les hace a ellos porque les ofrecemos la ocasión de tener una vivencia alegre de la fe, que les puede animar en su deseo de conocer más a Jesús y de querer vivir en su amistad. Estoy convencido de que estos pequeños gestos y experiencias que a veces creemos que sirven para poco, pueden sembrar en su corazón la semilla de la fe. Hace unas semanas, en un encuentro con los niños de una parroquia a la que fui en visita pastoral, dos de ellos me hablaron de su experiencia de asistir a este encuentro, lo recordaban como algo muy positivo y tenían deseo de volver. No desaprovechemos ninguna ocasión para evangelizar.

Con mi bendición y afecto.

+ Enrique Benavent Vidal
Obispo de Tortosa

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