El Obispo Sergi, de nuevo en Benicarló

Y el Obispo Sergi, 23 de marzo de 2024, ha clausurado el novenario en honor al santísimo Cristo del Mar en Benicarló. Así, al pie de la cruz, le ha depositado todos los problemas de la humanidad. También la petición de que su amor inmenso, incondicional, fomente y nos regale vocaciones sacerdotales a la diócesis de Tortosa.  Es el primer novenario en el que interviene como Obispo de Tortosa. Y nos ha llenado, como Padre, de fuerza para seguir adelante en la correspondencia al amor insaciable de Cristo crucificado desde donde brota la alegría de la Resurrección. También nos acompañó en la subida del Cristo, ya que este año no podía participar en la bajada, que coincide con la procesión de Tortosa. Y como ya se instituyó: un año preside en la de Tortosa y otro año en la de Benicarló. En su sentida y familiar homilía se ha fijado en detalles de la vocación de José de Arimatea. Discípulo escondido, personaje importante en la sociedad que no dudó en hacerse notar cuando vió la muerte violenta, fecunda, redentora del inocente Jesús. Se sintió captado por el amor muy lastimado de Jesús y acudió a las autoridades y ofreció un nuevo sepulcro labrado en la piedra. Con los versos de san Juan de la Cruz, en su poema del Pastorcito,

Y al cabo de un gran rato se ha encumbrado
sobre un árbol do abrió sus braços bellos
y muerto se ha quedado asido dellos
el pecho del amor muy lastimado
.

nos ayuda a expresar con la fuerza poética y creadora la atracción que ejerce para todos los fieles benicarlandos esta bellísima imagen recién restaurada del Crucificado por amor.  Si José de Arimatea se manifestó en público como discípulo de Cristo, ¿qué no puede suceder con tantos y tantos atraídos por su amor cuando le miran y se quedan también prendados y cautivados? El santísimo Cristo del Mar siempre resulta un faro inextinguible que nos invita a recorrer su camino de gracia y amor.

Manuel Ferrer

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