Profesión solemne de Sor Fátima de la Divina Misericordia

El domingo 7 de abril, segundo domingo de Pascua y domingo de la Divina Misericordia, en el monasterio de Santa Ana de las monjas Agustinas contemplativas en San Mateu. Se celebró dentro de la Eucaristía, el rito de la profesión solemne de la hermana Sor Fátima Blahová

Presidió la Eucaristía Monseñor Sergi Gordo, concelebraron con él otros 14 sacerdotes venidos de nuestra Diócesis, de la Diócesis de Segorbe-Castellón y del archidiócesis de Valencia.

El grupo de la renovación Carismática de Valencia al que pertenecía, la acompaño y participo activamente en el rito y en la Eucaristía. Ellos han sido siempre como su familia en España.

Los cantos y la música fueron dirigidos por el monje benedictino de la abadía de Monserrat Hno. Andreu, el coro integrado por personas venidas de Tortosa,  Amposta, La Sénia y Castellón embellecieron la celebración con su gran profesionalidad.

Sor Fátima en todo momento irradiaba en su cara, el gozo y la alegría tan grande de su entrega definitiva al Señor.

El rito comenzó tras la lectura  del Evangelio. El Sr. Obispo, la llamó por su nombre. Se abrió la puerta de clausura y acompañada de la M. Priora del monasterio,  María Teresa Marzá, se acercaron al presbiterio.

Tras la homilía. Siguió el rito.

Fue interrogada por el Sr. Obispo sobre su intención.

Sor Fátima se postró y con el canto de las letanías de los santos toda la Asamblea oró por ella. Llegó el momento culminante del rito que fue la emisión de sus votos de pobreza, castidad y obediencia delante de la iglesia presidida por su Pastor, poniendo la mano sobre las constituciones y de rodillas ante la M. Priora. Se corroboró con la firma en el libro de profesiones del monasterio. También firmaron la M. Priora, D. Sergi  y dos testigos.

Al final de la celebración. El padre asistente de la Federación padre Luis Miguel Castro hizo entrega en nombre del Prior General de la Orden P. Alejandro Moral, osa el diploma de afiliación por el cual sus padres quedaban afiliados a la orden  y gozan de todos los beneficios espirituales como cualquier miembro de la Orden por las oraciones de todos ellos.

Sor Fatima dirigió unas palabras de agradecimiento al Señor y a toda la asamblea que llenó el templo. Y también en su lengua materna para que su familia en la República Checa se unieran a la acción de gracias a Dios.

Concluida la ceremonia celebrantes y pueblo dieron un abrazo de felicitación a la neoprofesa.

Todos pasaron al locutorio para compartir un ágape que había preparado la comunidad monástica.

Demos todos gracias a Dios por esta vocación.

Sor Mª Teresa

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