DÍA DE LA IGLESIA DIOCESANA 03-11-2019

El próximo domingo celebramos la jornada de la Iglesia diocesana, un día que nos tendría que ayudar a crecer en sentido de la responsabilidad con nuestra diócesis. En ella y en cada una de sus comunidades parroquiales y realidades eclesiales, se hace visible, en un determinado lugar que tiene unas características y una historia propias, el pueblo de Dios que peregrina por estas tierras nuestras. Quienes nos sentimos iglesia formamos una comunidad unida por el deseo de seguir a Jesús poniendo en práctica el Evangelio, anunciándolo, celebrando los sacramentos que nos transmiten su Vida y amando a todos, especialmente a aquellos que pasan por situaciones de necesidad o pobreza.

La Iglesia no quiere ser otra cosa que una presencia viva del Señor y continuadora de su misión. El mismo Jesús no quiso estar solo. En su humildad buscó y escogió algunos discípulos para que colaboraran con Él en la misión que el Padre le había confiado y que debe continuar hasta el fin. Todo creyente ha de sentirse llamado a participar en esta tarea, que ha de vivir en el seno de la iglesia y en comunión con ella.

El lema del día de la Iglesia diocesana de este año 2019 es Sin ti no hay presente. Contigo hay futuro. En esta jornada quiero, en primer lugar, valorar y agradecer el trabajo de tantas personas que con vuestro compromiso dais vida a nuestra iglesia y, de este modo, colabais en la edificación del Reino: sacerdotes, catequistas, voluntarios de Cáritas, lectores, miembros de los consejos de pastoral y de economía de las parroquias, los que cuidáis de nuestros templos parroquiales y ermitas, los que ayudáis económicamente a las parroquias y a la diócesis y quienes valoráis lo que la iglesia hace en bien de las personas: sin vosotros no hay presente.

Pero este lema es también una llamada a nuestra responsabilidad y compromiso: con vosotros, hay futuro. Aunque sabemos que quien lleva nuestra iglesia es el Señor, Él ha querido necesitar de nosotros y de nuestra colaboración. Todos los bautizados somos enviados al mundo para dar testimonio de la fe viviendo y anunciando el Evangelio. El lema del día de la Iglesia Diocesana de este año quiere ser una invitación, no solo a los creyentes, sino a todos aquellos que reconocen y valoran lo que la Iglesia hace en bien de nuestra sociedad, para que colaboréis con ella. Hemos de tener presente que hoy se necesitan los medios adecuados para poder transmitir con humildad y sencillez, pero también con eficacia, el mensaje de Jesús, que es el que más necesita nuestro mundo.

Que esta jornada nos ayude a todos a caer en la cuenta de que formar parte de la gran familia de la Iglesia es una gracia, porque a través de ella hemos conocido a Jesucristo; a recordar que formamos parte de esta comunidad que nos ayuda a conservar y crecer en la fe; y a renovar nuestro compromiso eclesial, porque sin la generosidad y la entrega de tantos cristianos a su misión, la Iglesia no puede tener ni presente ni futuro.

Con mi bendición y afecto

+ Enrique Benavent Vidal
Obispo de Tortosa