COMENZAMOS UN NUEVO CURSO 06-09-2015

Después del paréntesis del verano, durante el cual el ritmo de actividad se ralentiza, con la llegada del mes de septiembre tenemos la impresión de que todo vuelve a ponerse en marcha. Poco a poco se va recuperando el ritmo del trabajo cotidiano, los niños y los jóvenes pronto comenzarán un nuevo curso escolar.

La vida de la Iglesia en lo esencial no se interrumpe, porque las parroquias continúan abiertas y los cristianos mantenemos nuestra vida de oración y la celebración de los sacramentos. También las tareas pastorales están presentes durante el verano. Parroquias y grupos de nuestra diócesis organizan actividades propias de esta época. Pensemos, por ejemplo, en los niños y jóvenes que han participado en la peregrinación a Lourdes, en el camino de Santiago, en convivencias y colonias, o en los enfermos que han asistido a las colonias organizadas por la Frater, etc… Todas estas actividades y muchas otras, son signo de que en nuestra diócesis se trabaja seriamente por el anuncio del Evangelio.

El comienzo del curso supone la vuelta a las actividades ordinarias en la vida de las parroquias y de los distintos grupos eclesiales: la catequesis, así como las reuniones y actividades de las distintas realidades de la Iglesia comienzan de nuevo. Pero no debemos olvidar que cada curso tiene también unos acentos propios que todos hemos de compartir y que  nos ayudan a crecer en comunión con la Iglesia Universal y en nuestra diócesis. Me gustaría, en este primer escrito del nuevo curso, mencionar tres acontecimientos que estarán presentes en la vida de nuestra Iglesia diocesana.

En primer lugar quiero invitaros a seguir profundizando en la aplicación de las líneas de acción pastoral, que ya comenzamos a poner en práctica el curso pasado y que estarán vigentes hasta que finalice la visita pastoral en junio de 2017. En sintonía con la exhortación Evangelii Gaudium del Papa Franciso, estamos llamados a recorrer juntos un camino de renovación personal y pastoral, y de servicio a los más necesitados. Para poner en práctica estas líneas de acción se realizará la visita pastoral a los arciprestazgos del Baix Maestrat y de Tortosa.

Un segundo acento en la vida de nuestra diócesis lo constituirá la celebración del Jubileo de la Misericordia, al que el Papa Francisco ha convocado a toda la Iglesia. Pronto se dará a conocer el calendario de las actividades que se organizarán en la diócesis, así como las distintas iniciativas para vivir este tiempo de gracia en comunión con lo que el Papa propone en la bula Misericordiae vultus: peregrinaciones a la catedral, misión diocesana, 24 horas para el Señor, iniciativas para vivir las obras de misericordia, atención espiritual en la Catedral, que será el Templo jubilar de nuestra diócesis.

 Finalmente, no olvidaremos otros temas, como el año de la vida consagrada que finalizará en febrero de 2016, y el mensaje de la encíclica Laudato sí’.

 ¿Y todo esto para qué? Para seguir avanzando juntos en el camino de la fe y anunciar a todos el gozo del Evangelio. Que este sea el fruto de todas las actividades que se organizan a lo largo de este nuevo curso.

+ Enrique Benavent Vidal
Obispo de Tortosa