El obispo Sergi preside la Eucaristía en memoria de Mons. Manuel Moll en el 54.º aniversario de su muerte

Al terminar la celebración, se ha rezado un responso ante su tumba

  • La Misa se ha celebrado en la Catedral de Tortosa, a mediodía del 26 de marzo, y han concelebrado cuatro canónigos
  • Manuel Moll i Salord fue obispo de Tortosa de 1943 a 1968, murió en 1972 y es el último obispo enterrado en la Catedral
  • «El obispo Moll no es solo una figura del pasado y nosotros no somos solo el presente, Cristo es el centro que lo sostiene todo», ha afirmado el obispo Sergi

(27-3-2026) El obispo de Tortosa, Mons. Sergi Gordo, ha presidido la Misa capitular en sufragio de Mons. Manuel Moll y Salord, obispo de Tortosa desde 1943 hasta 1968. Este año se conmemora el 54.º aniversario de su muerte, el 23 de marzo de 1972. La Eucaristía en memoria del obispo Moll se ha celebrado en la Catedral de Santa Maria de Tortosa a mediodía del jueves, 26 de marzo, han concelebrado cuatro canónigos. Hay que destacar que Mons. Manuel Moll fue el último obispo de Tortosa que murió como obispo emérito de nuestra diócesis y, también, el último.

El obispo Sergi Gordo ha destacado en su homilía el fiel servicio de Mons. Moll a la diócesis tortosina: «En el corazón de este tiempo de Cuaresma, su memoria acontece para nosotros no solo recuerdo agradecido, sino también invitación a escuchar lo que el Señor nos quiere decir hoy». Además, ha enfatizado que el obispo Moll no es solo una figura del pasado y que «nosotros no somos solo el presente, nuestra Iglesia tiene raíces y no empezamos de cero. Cristo es el centro que lo sostiene todo».

El obispo Sergi (con el báculo de Mons. Manuel Moll) acompañado de Mn. Josep Alanyà —canónigo archivero de la Catedral—, que fue ordenado sacerdote por el obispo Moll en 1966.

El obispo Sergi ha invitado a los fieles a rogar por el reposo eterno del obispo Moll y a dar gracias por su vida. Haciendo referencia a la lectura del Evangelio según San Juan, el actual prelado ha señalado que «Jesús no niega la muerte física. Pero revela una verdad más profunda: la muerte no tiene la última palabra para aquel que vive en su Palabra. Y Manuel Moll fue un hombre que, en un tiempo difícil, guardó la Palabra».

Durante el acto litúrgico, el obispo Sergi ha usado el báculo del obispo Moll, como acostumbra a hacer en las celebraciones en la Catedral. Todos los cantos ordinarios de la Misa se han entonado en latín. Al acabar la Eucaristía, el obispo y los previstos concelebrantes se han acercado a la tumba del obispo Moll —ubicada en el pasillo central del templo— para rezar uno responso por su alma.

Vida del obispo Moll

Manuel Moll y Salord nació en Ciutadella (Menorca) el 15 de marzo de 1897. Fue ordenado sacerdote en Roma en 1920 y en 1936 fue preconizado obispo coadjutor de Tortosa. El año 1938 fue nombrado administrador apostólico de Lleida. Cinco años después, en 1943, llegó a Tortosa pocos días antes de la muerte de su predecesor, Mons. Félix Bilbao. El Obispado de Tortosa fue uno de los más devastados en la Guerra Civil (1936-1939) y gran parte del pontificado del obispo Moll tuvo que centrarse en tareas de construcción y reconstrucción.

De su pontificado, hay que destacar la construcción del nuevo Seminario Diocesano gracias al sacrificio de todas las parroquias y entidades diocesanas. En 1956 y 1960, la Diócesis de Tortosa pasó por diferentes segregaciones territoriales en virtud del Concordato de 1953, que redujeron la extensión de la diócesis a 6.450 km². Tres años después de haber participado como padre conciliar del Vaticano II, el Obispo Moll celebró en la Catedral (13 de octubre de 1968) su última misa pontifical como obispo dimisionario y se retiró en Ciutadella. Murió el 23 de marzo de 1972 y fue enterrado en la Catedral tortosina.

MCS del Obispado de Tortosa