Celebración de la Solemnidad del Corpus Christi

El domingo, 22 de junio, se celebró en la Catedral la solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo. A las 12 h. el Excmo. y Rvdmo. Sergi Gordo Rodríguez, presidió la Eucaristía concelebrada por el sr. Vicario General, Ilmo. José Luis Arín Roig, por el Rector de la parroquia del Santo Cristo de la Catedral, M.I. Josep Ma Membrado Blas y por el M.I. Pascual Centelles Llop. Los cantos fueron a cargo del Deán del Cabildo, M.I. Víctor Cardona Eixarch en el órgano, y los dirigió el sr. Joan Redó Brunet.

La celebración se inició con el canto: “Cristo nos ama” y el sr. Obispo incensó el altar, la cruz y la Virgen de la Estrella. El sr. Vicario General, hizo la monición de entrada: Nos hemos reunido para celebrar la solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo. fiesta del gran amor de Dios.” … esto es mi Cuerpo, entregado por vosotros…”. La Eucaristía es fuente y cumbre de nuestra vida cristiana. Agradecemos al Señor este gran don de su amor, la esperanza de la vida en plenitud.

Dispongámonos a celebrar la festividad de Corpus, nos dijo el sr. Obispo, y después de cantar “Señor, ten piedad” y “Gloria a Dios en lo alto del cielo”, un miembro de la Archicofradía de la Virgen de la Cinta proclamó la 1ª lectura del libro del Génesis (Gn 14, 18-20). El Salmo responsorial 109, cantado: “Eres sacerdote para siempre, como lo fue Melquisedec”. La 2ª lectura fue de la primera carta de san Pablo a los cristianos de Corinto (1 Co 11, 23-26). Después del canto del Aleluya, Mn. José Luis Arín proclamó el Evangelio según San Lucas (Lc 9, 11b-17).

El sr. Obispo inició la homilía saludando a los presbíteros concelebrantes, la Archicofradía de la Virgen de la Cinta y Corte de Honor, jóvenes vocacionales, Sr. Alcalde y Concejales, hermanos/as y grupo de niños y niñas que hace unos días ha recibido la primera comunión. Estamos aquí en la Catedral de Santa María y podemos contemplar que la Virgen María lleva una estrella que nos ilumina. Es la Virgen de la Estrella. Hoy acompañamos a Jesús Sacramentado a quien recientemente recibió el día de su primera comunión. Él es nuestro pan de vida. Hay muchas personas que siguen a Jesús y encuentran respuesta en sus necesidades. Nuestra vida a veces está a oscuras y podemos sentir desánimo, angustias, pero en la Eucaristía encontramos el consuelo. Valorémosla mucho, porque allí es donde encontramos a Jesús que nos salva. Nos dice el Evangelio: “Un día Jesús hablaba del Reino de Dios a la gente… Viendo que empezaba a hacerse tarde, los doce fueron a decirle: Despiden a la gente…” “Jesús les dijo: Dadles de comer vosotros mismos…y todo el mundo se sentó. partió y les daba a los discípulos para que le sirviera a la gente. Todo el mundo comió tanto como quiso y recogieron doce cuevas de sobra”. Nosotros que queremos ser imagen de Jesús, ¿somos capaces de colaborar con los más necesitados? Padres que se sacrifican, jóvenes que renuncian a su profesión para dedicarle toda su vida al Señor. Debemos ser personas que deseen ayudar a los demás y dejan huellas como las dejó Jesús en nuestro mundo. Hay cosas negativas, pero también hay muchas positivas y personas que manifiestan a los demás el Reino de Dios. Debemos ser sembradores de esperanza y debemos actuar en amor. Cáritas, significa amor y actúa por amor, un amor inclusivo que carece de fracturas. Hoy celebramos el “Día de la caridad” que nos enseña a compartir. Agradezco a Cáritas todo su trabajo de ayuda hacia los más pobres y necesitados y deseo que todos los días seamos más generosos. Que la Virgen María nos acompañe siempre. Hoy saldremos de la Catedral en procesión para recorrer nuestras calles, haciendo camino con Ella, siendo expresión del amor de su Hijo, Jesús. Que así sea.

Tras el Credo, Mn. Josep Ma Membrado hizo las plegarias, todas en torno al sacramento de la Eucaristía y de la caridad. Un pequeño grupo de cuatro niños y niñas de primera comunión llevaron las ofrendas al obispo Sergi, y cuatro adultos llevaron la colecta destinada a Cáritas. A continuación del Ofertorio, SR. Obispo incensó el altar y la cruz, y el sr. Vicario General incensó al sr. Obispo, los sacerdotes concelebrantes y todos los fieles. Como la colecta estaba destinada a Cáritas, valía la pena demostrar con nuestra generosidad el amor a la Eucaristía. Llegado el momento de la Comunión cantamos “Yo soy el pan de vida”.

Después se expuso el Santísimo y acto seguido de la oración del sr. Obispo, cantamos “Pange lingua”. A continuación inició la procesión hasta llegar a la plaza del Ayuntamiento donde se había preparado una preciosa alfombra de flores con el anagrama del Jubileo. Mn. Víctor Cardona hizo las oraciones y respondíamos a cada una: “Escucha, Padre, nuestra oración”. Después continuó la procesión con el Santísimo hasta llegar a la Catedral, donde entró por la puerta principal y por la nave central se dirigió hasta el altar mayor, mientras los fieles cantábamos: “Cantemos al Amor de los amores”. En llegar al presbiterio, después de cantar: “Tantum ergo sacramentum”, el Sr. Obispo dio la bendición con el Santísimo y dijo unas palabras de despido agradeciendo la participación de los fieles en la solemnidad de Corpus. Que el Señor le bendiga. Id en paz.

Nos despedimos con el deseo de amar más cada día la Eucaristía y, como fruto de este amor, sentirnos más hermanos unos de otros y en especial de quienes sufren y de los más pobres y necesitados.

Maria Joana Querol Beltrán