Celebración de la Eucaristía en la Catedral en la fiesta de la Virgen del Pilar

El día 12 de octubre, fiesta de la Virgen del Pilar, se celebró en el altar mayor de la Catedral una Eucaristía presidida por el Sr. Obispo, Mons. Sergi Gordo Rodríguez y concelebrada por el Rector de la parroquia del Santo Cristo de la Catedral, M.I. Pascual Centelles Llop y por el M.I. Josep Ma Membrado Blas, adscrito a la misma parroquia. Como todos los años participan con todo el fervor el día de la fiesta de su Patrona, los aragoneses que viven en Tortosa. Los cantos fueron  a cargo de la Rondalla del Matarranya, y tanto los componentes de la Rondalla, como algunas señoras y algunos niños iban con los vestidos típicos de Aragón.

Se inició la celebración con el canto a ritmo de jota: «Con gozo todos unidos, nos acercamos hacia tu altar». El Sr. Obispo saludó a los sacerdotes, al Sr. Alcalde de la ciudad, acompañado de algunos miembros del Consistorio Municipal, a la rondalla y a los de la Casa de Aragón. Hoy nos alegramos de estar junto a la Virgen del Pilar. Que Ella nos ayude, porque a veces nos cuesta, ser fieles seguidores de Jesús y mantenernos firmes en la fe. Ahora pidamos perdón al Señor: “Yo confieso… La rondalla cantó: “Señor ten piedad”  y después, “Gloria a Dios en el cielo”.

Después de la oración colecta se proclamaron las lecturas. La 1ª del Primer libro de las Crónicas (1Cr 15,3-4. 15-16; 16,1-2). Después de la 1ª lectura se cantó el Salmo Responsorial (26): “El Señor es mi luz y mi salvación. ¿A quien temeré”?  La 2ª lectura, de los Hechos de los Apóstoles (Ac 1,12-14). Después  Mn. Membrado proclamó el Evangelio según san Lucas (Lc 11, 27-28).

El Sr. Obispo hizo la homilía.  Saludo a las que lleváis el nombre de Pilar y a todos los que participáis de la celebración de la Eucaristía. Los apóstoles están en el Cenáculo y allí estaba María. Nosotros también estamos con Ella y ponemos nuestra vida en el altar junto con el pan y el vino de la Eucaristía. A ella dirigimos nuestra mirada para que nos siga protegiendo con su amor maternal. Su himno hoy se cantará en muchas partes y, de manera especial en Aragón: “Virgen Santa, Madre mía, luz hermosa, claro día, que la tierra aragonesa te dignaste visitar”. Sí, hoy recordamos esa vieja tradición que nos dice que la Virgen María estuvo en carne mortal en esa ciudad llamada entonces César Augusta, la actual Zaragoza. Por allí peregrinaba el apóstol Santiago, anunciando la Buena Nueva de Jesús, esa Buena Nueva que exige renuncia y sacrificio. Sin embargo, el testimonio de personas como san Agustín o Edith Esthein, nos dan el testimonio que el mensaje de Jesús libera por dentro y da la felicidad profunda al corazón humano. La Virgen del Pilar nos dice que no tengamos miedo de anunciar la Buena Nueva del Evangelio. Abramos las puertas de nuestro corazón a Cristo que es Camino, Verdad y Vida. Somos amados  por Dios y El ha dado su vida por nosotros. Dejémonos mirar por el Señor y por la Virgen; su mirada es siempre de amor hacia nosotros, sus hijos y, todos somos hermanos. 

 “Este pueblo que te adora, de tu amor favor implora y te aclama y te bendice, abrazado a tu Pilar”. Somos todos miembros de la  familia de la iglesia tortosina; no nos cansemos nunca de amarla y dejémonos mirar por la Virgen. Su mirada es siempre mirada de amor hacia nosotros, sus hijos. ¿Dedicamos tiempo para hablar con el Señor y la Virgen? El Papa Juan Pablo II estuvo en el Pilar y compuso una oración  preciosa. Ella siempre sabe poner dulzura y paz en el corazón de quien se acerca con humildad y confianza. Recordemos las bodas de Caná. Repitamos con el  apóstol Marcos : “Señor, creo, creo pero aumenta  mi fe”. La Virgen es la buena Madre. No nos cansemos nunca de amarla.

 “Pilar sagrado, faro esplendente, rico presente de caridad. Pilar bendito, trono de gloria, tú a la victoria nos llevarás”. Y Dios es Amor, es nuestro creador y es nuestro Padre y nos salva por amor. Como dice la Biblia es lento a la ira y rico en clemencia. Si amamos a Dios y a los hermanos, especialmente a los más necesitados, el mundo cambiará y podremos vivir en paz. El Papa León dijo el primer día de su Pontificado desde el balcón del Vaticano: “Busquemos una paz desarmada y desarmante”. Que la Virgen del Pilar nos ayude y permitidme que acabe con una oración: “Santa María del Pilar, ruega por todos nosotros, ruega por esta tierra nuestra, por los emigrantes que han venido a vivir con nosotros; ruega por la Iglesia que peregrina, ruega por el mundo, por el fortalecimiento de la justicia y de la paz en todo el mundo, en todos los corazones; ruega por los que sufren. Reina y madre de misericordia. Haz que seamos constructores de puentes, de fraternidad y destruyamos los muros que nos separan y nos dividen”. Queridos amigos, hijos/as, hermanos/as. Que santa María del Pilar nos acompañe siempre con su amor maternal. Amén.

Llegado el momento de las plegarias, pedimos por la Iglesia, por el Papa León, por los que no tienen trabajo, por los enfermos…y acabamos con la petición: “Por todos nosotros que escuchemos la Palabra de Dios y la cumplamos durante nuestra vida”. Roguemos al Señor. El canto del ofertorio fue: “He cortado mis espigas en los bellos campos de trigo” y la Rondalla  siguió cantando: “Santo, Santo, Santo, es el Dios del amor”. También cantaron “Cordero de Dios” y “A tu mesa Señor nos convidas” fue el canto de la Comunión. Al final el Obispo Sergi impartió la bendición solemne, seguida del canto: “Celebramos una fiesta con gozo en el corazón”.  Luego se  trasladó en procesión la imagen de la Virgen del Pilar des del altar mayor al altar lateral, donde está siempre, cantando el “Himno de la Virgen de la Cinta”.  Reunidos todos en torno a la Madre, la Rondalla interpretó  varios cantos al ritmo de jota.

Como todos los años celebramos una fiesta de hermandad entre “El Centro Aragonés de  Tortosa” y los tortosinos que año tras año celebramos conjuntamente la fiesta de la Virgen del Pilar.

Maria Joana Querol Beltràn