El grupo diocesano de Vida Creciente participa en el multitudinario 38º encuentro del movimiento en Montserrat

- Esta jornada ha reunido más de 800 fieles de la diócesis con sede en Cataluña, de Mallorca y de Menorca
- Una veintena de fieles de la diócesis de Tortosa se han sumado a esta cita, acompañados por les sacerdotes Juan Manuel Bajo y Milton Gómez
- El obispo de Sant Feliu de Llobregat, fray Xabier Gómez, ha presidido la Eucaristía, concelebrada por los consiliarios diocesanos del movimiento
(6-5-2026) El movimiento seglar Vida Creciente (Vida Creixent) celebró en el santuario de Montserrat su 38º encuentro interdiocesano el pasado 29 de abril, bajo el lema «Más ágiles o lentos, la fe nos hace valientes». Esta entidad, integrada por jubilados y personas mayores, reunió cerca de 800 participantes procedentes de las diócesis con sede en Cataluña, así como de Mallorca y Menorca. De la diócesis de Tortosa, asistieron más de una veintena de personas, acompañadas por mosén Juan Manuel Bajo, consiliario de Vida Creciente, y mosén Milton Gómez.

El acto central de la jornada fue la Eucaristía, presidida por el obispo de Sant Feliu de Llobregat, fray Xabier Gómez, y concelebrada por los consiliarios diocesanos de Vida Creciente. El Orfeó de Tremp ofreció el acompañamiento vocal y musical a la celebración. En la homilía, el obispo Xabier Gómez, recordó a los fieles que «todos estamos llamados a ser testigos de Cristo a través de nuestra forma de actuar, tanto en el seno de la Iglesia como en la sociedad».

También animó a los presentes a sentirse «hermanos y hermanas, porque todos somos hijos de un mismo Padre. Debemos abrir nuestro corazón a todos porque no estamos hechos para caminar solos». Asimismo, subrayó que, a pesar de las dificultades propias de la edad, las personas mayores siempre pueden ofrecer un testimonio de fe y de oración.

Terminada la Misa, los miembros de Vida Creciente pudieron participar en la oración del mediodía con el canto Salve y el Virolai por parte de la Escolanía de Montserrat. Seguidamente, los participantes disfrutaron del espectáculo de videomapping «Lux Splendens».

A continuación, la comida de hermandad favoreció un ambiente de amistad y fraternidad entre todos los asistentes. La jornada culminó con el tradicional Cant dels Adeus, antes de que los peregrinos iniciaran el regreso a sus hogares. Tanto en el trayecto de ida como en el de vuelta, los fieles de la diócesis de Tortosa compartieron un tiempo de oración. Al llegar a la capital del Baix Ebre, también cantaron el himno a la Virgen de la Cinta.
MCS Obispado de Tortosa














